La plaza, la danza y la paz

Junio 05, 2014 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Lástima no poder decir que la plaza de Cañaveralejo estaba llena hasta las banderas, como gustan los taurinos decir, pero no solamente es que no se las despliega en la noche, sino que había algún claro, explicable pues la noche amenazaba lluvia. Pero el hecho es que la inauguración del Festival Internacional de Ballet, creado y dirigido por Gloria Castro y con la dirección artística de Alberto Méndez, de la Escuela Cubana de Ballet, fue por octava vez el domingo 1ª de junio un emocionante hecho en la ciudad. Y a buena hora en estas semanas en que tanto se habla de paz pero poco de arte, que es la verdadera paz del ser humano.El hombre posee capacidades mentales que le permiten inventar, aprender y utilizar estructuras lingüísticas complejas, lógicas, matemáticas, escritura, ciencia y tecnología; y, lo mas importante, crear arte. Y la danza y la música, artes colectivas y temporales, como la arquitectura la pintura y la escultura, vienen de muy atrás. La danza se manifiesta en el tiempo y el espacio, se ve y se oye, comporta formas, colores y texturas, como la arquitectura, ritmos y cadencias como la música, e historias y actuaciones como el teatro; incluso con frecuencia las operas, el cine o la televisión tienen danza.El arte es parte ineludible de la cultura y por tanto una expresión social. Se piensa que al principio tuvo una función ritual, mágica o religiosa, la que cambió con la evolución del ser humano, adquiriendo un componente estético y una función social y pedagógica, pero lamentablemente hoy también mercantil o simplemente ornamental siguiendo modas que no innovaciones. De ahí la importancia de artes que no pueden mentir, justamente como la danza, cuyo impacto es inmediato y sus aciertos y errores saltan a la vista, no como en la arquitectura espectáculo que aparecen con el paso del tiempo y después de enormes inversiones afectando negativamente a las ciudades, sobre todo a las que se creen ricas.Como dice Nassim Nicholas Taleb “nos cuesta más gestionar la abundancia que la escasez” (Antifragil, 2012, p.69). Y el hecho preocupante es que varios proyectos culturales de Cali enfrentan ahora graves problemas financieros. Por un lado el Departamento del Valle que ayuda a Incoballet está quebrado y el Municipio de Cali va para lo mismo. Y por el otro el comodato por 20 años de la casa que la Universidad del Valle había cedido al grupo de teatro Esquina Latina, llegó a su fin. Es hora, pues, de que el Ministerio de Cultura haga algo al respecto por el arte, es decir por una paz de verdad, que la plaza se convierta en un escenario multiusos pero sin construir nada al lado.Mientras tanto, a disfrutar de lo que sigue (si no lo ha hecho desde el lunes) cuya gallardía la anuncia lo mejor del domingo anterior: el entrañable desfile de los estudiantes de Incoballet, el contundente flamenco de la Compañía Larreal Mariemma de España, la inolvidable música de Astor Piazzola bailada por solistas del Ballet Santiago de Chile, la clásica coreografía de Alicia Alonso para Don quijote interpretada por solistas canadienses, la alegre fantasía de Incoballet con música de Tchaikovsky, coreografía de Alberto Méndez y vestuario de Andrés Martínez, y especialmente ver al caleño Óscar Chacón del Bejart Ballet Lausanne, formado en Incoballet.

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