¿Inútil votar?

Octubre 22, 2015 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Los problemas más acuciosos de Cali, en tanto artefacto urbano arquitectónico (edificios y espacio público) son el suministro de agua; el peligro de inundación si se rompe el Jarillón del río Cauca o la amenaza de un terremoto o los dos juntos; la minería descontrolada en los Farallones; la extensión incontrolada de la ciudad, complicando la movilidad de sus habitantes; y sus precarios andenes por los que no se puede caminar.Y los más graves problemas de los ciudadanos en Cali son la inseguridad, el ruido ajeno, la falta de parques y el deficiente servicio de salud, sobre todo considerando que cada vez hay más personas mayores. Pero también la adecuada educación formal de niños y jóvenes, como de cultura ciudadana de todos, y de respeto por los otros y por el patrimonio construido, el que todos destruyen, dificultando su identidad con su ciudad.Hace años los conocedores del asunto del agua, como el arquitecto Juan Marchant, Acodal y el Cinara de Univalle, han dicho hasta la saciedad, y lo han repetido últimamente, que hay que cuidar el río Cauca. Y eso significa proteger sus cuencas de la minería, la tala de bosques y las invasiones pero también las de sus afluentes; y urge almacenar sus aguas, controlando al tiempo sus devastadoras crecientes, y evitar su desperdicio.Ya se hace con la Salvajina pero nada se ha dispuesto después para sus principales afluentes hacia el Norte. Hacer pequeños embalses en los ríos que atraviesan a Cali, como se ha reiterado en esta columna, ayudaría a resolver el abastecimiento de agua y a minimizar el riego de inundación, y al tiempo serían bellos parques, y más seguros ante los sismos si se construyen en la ladera de la cordillera y no una sola represa en la parte alta.Y el problema de la movilidad solo se resolverá con un plan vial derivado de un plan urbano arquitectónico a largo plazo del Área Metropolitana, redensificando el Centro Ampliado, dando continuidad a las vías arterias, tanto las que van Norte Sur como las Este oeste, utilizando el corredor férreo para un tren de cercanías de Yumbo a Jamundí y una autopista urbana ídem, y haciendo andenes decentes en todas las calles.Con un trazado urbano ordenado y no caótico como en la actualidad, y unos usos del suelo que no causen inconvenientes a sus vecinos, el vandalismo disminuiría y sería más fácil el control con cámaras y policivo de las calles. Y se generaría mayor solidaridad entre los habitantes de Cali y tendrían más identidad con sus calles, barrios y sectores, a lo cual ayudarían los parques alrededor de los pequeños embalses sugeridos.En conclusión: hacer embalses en los afluentes del río Cauca; utilizar el Corredor Férreo como eje principal del transporte; hacer vivienda en el Centro Ampliado; dar continuidad a las vías arterias incluyendo sus andenes; y, si bien la solución a fondo de la salud y la educación formal son asuntos nacionales, tomar las medidas que le competan a la ciudad. Viendo todo integralmente, con énfasis en sus generalidades y procurando orden.Todo esto, que además generaría trabajo, ya se ha dicho y en diferentes medios, por lo que ahora toca preguntarse es por qué ha sido en vano y qué intereses son los que están en contra. Las respuestas ayudarían a escoger por quién votar pues los responsables no son sólo los malos alcaldes si no primero los malos electores, principiando por los que se abstienen en lugar de votar en blanco o que creen que hacerlo así es inútil.

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