¿Democracia?

Noviembre 03, 2011 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Todavía hay quien repita que Colombia es una de las democracias mas sólidas de América Latina, pero ¿es democracia que siempre los elegidos lo sean con la participación de menos del 50% de los ciudadanos que pueden votar? ¿Que se vote en contra de personas y no a favor de programas? ¿Que pululen los candidatos para todo? ¿Son democráticas las encuestas que sólo sirven para que los candidatos puedan aliarse al final con el que sea, unos para poder ganar y otros para no perder lo invertido en sus campañas? ¿Son éstas democráticas pese a que su propaganda sea descaradamente populista? ¿Es democrática la publicidad política pagada? Cómo puede hablarse de democracia en un país en donde a un preso por hacer política ilegal, la ley le permita salir de permiso a hacerla a su antojo de cuerpo presente acompañado de ‘sus’ alcaldes y concejales, diciendo además que es mejor negocio una alcaldía que un embarque de droga. ¿Es democrático que desde la cárcel controle alcaldías y concejos? ¿Es democracia tanta corrupción y tanta trampa? ¿Tantos candidatos amenazados y asesinados?Dado que la política en Colombia se ha degrado cada vez más en las últimas décadas por la corrupción a que nos ha llevado la guerra inútil contra el narcotráfico y la ignorancia de lo público de los recién llegados a las ciudades y a la democracia, es preciso pensar diferente. Para quienes no encontramos entre la montonera de los candidatos a la Gobernación del Departamento del Valle del Cauca o a la Alcaldía de Cali, la confiabilidad, transparencia, experiencia e idoneidad que quisiéramos que tuvieran quienes van a dirigir nuestra región y nuestra ciudad, valió la pena considerar que el voto en blanco no es un voto perdido, y que por lo contrario es una opción que cobra vigencia ante la farsa y el negocio en que se convirtió en Colombia la elección popular de alcaldes y gobernadores. Según los resultados de las últimas elecciones de nuevo más del 50% de los potenciales sufragantes se abstuvo de votar y cerca del 20% de los que lo hicieron no marcaron sus votos o votaron en blanco. Indignémonos y cuestionemos a fondo nuestra supuesta democracia; el voto en blanco ya ganó en Bello.Para que no sigamos gobernados por funcionarios elegidos en condiciones muy cuestionables por una minoría que no alcanza el 20% en el mejor de los casos, sería necesario el voto obligatorio por un tiempo. Así, la mayoría del voto en blanco obligaría a nuevas elecciones en el caso de unos candidatos que entre todos no la logren. También sería preciso que se eliminen las encuestas y la publicidad política, pagada o no, y que sólo haya divulgación de programas y equipos de gobierno en la prensa en espacios iguales para todos, y pagados por el Estado, y desde luego las críticas a los mismos, y no más fotos con sonrisas fingidas y consignas idiotas. Que el voto sea electrónico. Que los gobernadores y alcaldes puedan ser reelegidos, pero los presidentes no, y que se amplíen los periodos a cinco años. Que se reformen a fondo los concejos, las asambleas y el congreso. Que la gente sueñe con sus ciudades, regiones y país, pero sin olvidar que están en el mundo. Que se despierten, piensen y voten, en lugar de quedarse durmiendo, hasta que tengamos una democracia de verdad.

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