Ciudades sostenibles

Julio 02, 2015 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Las áreas urbanas representan el 2% de la superficie terrestre, pero albergan a más del 50% de los 7.200 millones de sus habitantes y consumen el 75% de los recursos producidos por la economía mundial. Uno de los desafíos del “siglo de las ciudades” es el agudo impacto en las áreas rurales por una sobre demanda de producción agropecuaria para abastecerlas (A. L. Lamia, BID, 26/O1/ 2015).Pero además de un urgente control de la natalidad, son precisas ciudades sostenibles, cuyos edificios consuman menos agua y energía. Por eso en el valle del río Cauca hay que volver al ejemplo de la arquitectura tradicional de las casas de haciendas que tenían en cuenta el entorno y el paso del sol y propiciaban la ventilación cruzada. Y convertir las cubiertas planas en azoteas con huertas caseras y regarlas con el agua de la lluvia.Como dice el presidente de la Asociación Nacional para la Arquitectura Sostenible, de España, Luis de Garrido, se han hecho “auténticas barbaridades” en nombre de los postulados racionalistas de la arquitectura moderna, los que “son tan impactantes visualmente como impactantes resultan para el medioambiente”, y dañan además la salud de las personas (Pilar González (Efe) | Madrid, 13/09/2013/13:33). Llegando al extremo del rascacielos londinense conocido como Walkie Talkie, del arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, que ‘derritió’ en meses pasados un automóvil estacionado cerca porque su fachada acristalada crea un horno solar, lo que fue noticia. No como en Cali en donde a nadie le importa el reflejo de los ventanales del alto edificio vecino del Banco de Occidente sobre el bello y bioclimático conjunto de La Merced.Y la arquitecto (con ‘o’ indica la Academia) Paloma Sobrini, exdecana del Colegio de Arquitectos de Madrid, apunta al buen diseño para lograr edificios sostenibles y eficientes energéticamente, pues se ha olvidado “en medio de una locura creativa separada de la realidad”. Y educar a la sociedad para que entienda la importancia de este concepto y exija a la hora de comprar su vivienda un sello de garantía energética.Pero como lo afirma Luis de Garrido hay que evitar los falsos postulados de ecología y sostenibilidad bajo los que se publicitan muchos edificios, olímpicamente llamándolos ‘verdes’. Por ejemplo, esos que se adornan con jardines verticales, tan de moda, pero que nada les dicen a sus ingenuos compradores del ‘derroche’ de agua que precisan para mantenerlos verdes, cuando se riegan con agua potable, por cuya carencia muere gente en el país.De otro lado hay que dar prioridad a un sistema integrado de transporte multimodal, y no considerar los carros el principal modo de movilidad de las personas, como quisieran los ‘autoadictos’, y por lo contrario propiciar el uso de bicicletas y andenes, para lo cual hay que primero mejorarlos pues antes se caminaba por las calzadas como aun hoy en los pueblos… y en Cali, pues aquí tampoco los hay amplios, cómodos y seguros.Y preguntarse con Françoise-Hélène Jourda (Pequeño manual del proyecto sostenible, 2009) qué otros usos se les podrán dar a los garajes pues, las necesidades de estacionamiento serán muy diferentes en un futuro no tan lejano, ya que los carros serán menos, y mas pequeños. Tanto que por ahora no se podrían usar en Cali por las troneras tan frecuentes en sus calles.

VER COMENTARIOS
Columnistas