Arquitectura vallecaucana

Junio 04, 2015 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

El valle del curso medio de río Cauca abarca 500.000 hectáreas en su parte plana y unas 250.000 en sus dos piedemontes. Es decir, cerca de la mitad oriental del Departamento del Valle del Cauca, más, en su extremo sur, una porción del Departamento del Cauca y, hacia el norte, parte del Departamento de Risaralda.La apertura del Canal de Panamá en 1914 y la posterior construcción del ferrocarril de Cali a Buenaventura, permitieron la formación de un sistema de ciudades a lo largo del valle del río Cauca, cuya gran potencialidad agropecuaria estaba casi inexplotada por la carencia de vías. Y significó el despegue de Cali como complemento del puerto más importante del país.Así, la nueva capital del nuevo departamento rápidamente pasó a ser el principal centro urbano de la comarca, como del departamento mismo, y ahora el segundo del país, concentrando la mayoría de la población del valle del río Cauca y de su nuevo patrimonio construido, mientras que las otras ciudades y pueblos conservaban el anterior de tradición colonial.La importancia de conservar y estudiar este patrimonio no sólo es arquitectónica sino medioambiental, pues se trata de evitar el desperdicio de lo que ya está edificado y es utilizable, y por su pertinente ejemplo para el manejo del clima. Y también es un asunto social pues se trata de no causar un problema como es la falta de identidad cultural de los ciudadanos con sus ciudades.Continuar perdiendo las tradiciones, edificios y lugares que unen culturalmente las diferentes generaciones y procedencias de los muchísimos nuevos habitantes del área metropolitana de Cali, es contribuir a ese desarraigo que tienen con su demasiado reciente y poblada ciudad, que alimenta los conflictos entre vecinos llegando a la violencia, una de las más altas del mundo.En consecuencia, es de utilidad conocer y estudiar esas construcciones, las que deberían ser una referencia para los nuevos proyectos urbanos y arquitectónicos en la región. Y es urgente darlas a conocer a tantos caleños que ignoran su pertinencia, y que por eso no las valoran ni aprenden de ellas, e incluso las desprecian por ‘viejas’.Son las casas de hacienda y urbanas y las capillas, iglesias y claustros, coloniales y republicanos, del Siglo XVII al XIX, los hitos moderno historicistas de inicios del XX, los aciertos del Art Déco, el Neo colonial, el Español californiano y ciertas construcciones modernas de mediados de ese siglo, y unas pocas reinterpretaciones de esta tradición ya en el Siglo XXI.Son las respuestas históricas al clima, relieve y vegetación, que conforman los paisajes de la ciudad, y cómo generan tradiciones y asimilan modas y tendencias. De ahí que el estudio de la arquitectura en el Departamento se debe enfocar en aquella que es claramente sostenible y contextual y por tanto pertinente a la arquitectura en el valle del río Cauca en el Siglo XXI.Un seminario para dialogar sobre el tema, abierto al público en general, pues es incumbencia de todos, se hará en La Tertulia del 30 de junio al 12 de julio, con visitas de estudio a ejemplos destacados dentro y fuera de Cali. Tendrá como invitados a Francisco Ramírez, sobre la arquitectura actual en el mundo, Andrés Erazo, sobre la geografía de Cali y Carlos Bernal, sobre su arquitectura moderna, y estará dirigido por quien escribe.

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