Alcalde, un asunto

Diciembre 08, 2016 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

La movilidad en Cali es cada vez peor por lo que no sobra insistir, una vez más, en lo que se ha venido señalando frecuentemente en esta columna desde hace más de 15 años y lo mismo en Caliescribe.com. Se trata nada menos que de un asunto de vida y muerte pues aquí los accidentes de tránsito son los causantes de la mayoría de estas, y es circulando por sus calles en donde se viven de verdad todas las ciudades como lo sabe cualquier turista en cualquier parte, y de preferencia caminando, mas lamentablemente no lo es para muchos caleños.Para principiar no existe un plan vial, el que con uno de usos del suelo, alturas y aislamientos y las normas urbano arquitectónicas pertinentes, debería constituir un Plan de Ordenamiento Territorial, integral y a largo plazo para la ciudad. El POT que hay ahora es solo una colcha incompleta de retazos ya obsoletos hecha por bogotanos desconocedores de Cali, que para peor de males no incluye toda su área metropolitana, dejando por fuera casi mitad de la ciudad real, pese a que esta influye fuertemente en la movilidad de todos en el resto de ella.Además no hay continuidad en las vías a todo lo largo del área urbanizada, de Jamundí a Yumbo, ni en las transversales, ocasionando inconvenientes cambios de dirección y lentos cruces a la izquierda; y en todas las calzadas los carriles cambian caprichosamente en número y ancho. Además la señalización y demarcación de las vías es insuficiente o no es visible, y con mucha frecuencia es contradictoria u obsoleta; los semáforos no son todos los necesarios, están muchos mal localizados y no son coordinados electrónicamente. No hay un sistema de transporte público colectivo suficiente, ni eficiente ni integrado, el que debería contar con un tren de cercanías cruzando el área metropolitana, buses biarticulados en rutas paralelas, articulados sencillos en las demás, y alimentadores comunes incluyendo los buses existentes aun no chatarrizados, todo con un solo pasaje común. Tampoco existen suficientes ciclo vías ni las que hay están bien diseñadas o están incompletas; ni existen carriles para bicicletas en las vías en donde se necesitan más y en los que los podría haber sin mayor problema.No hay andenes suficientes, ni bien arborizados, ni anchos, y sin obstáculos como postes, huecos, cambios de nivel y de terminado, pese que más de la mitad de la gente se moviliza diariamente sólo caminando, y a que todos los demás terminan haciéndolo antes y después de tomar algún medio de trasporte. Y en lugar de poner pasos pompeyanos en las esquinas para que los peatones crucen por ellas y no por la mitad de la calle ‘corriendito’ y que a la vez sirvan para reducir la velocidad de los carros, se ponen peligrosos ‘policías acostados’ de cualquier manera en cualquier parte de cualquier cuadra.Finalmente, en esta ciudad que ha crecido tanto y tan rápidamente, los automovilistas no respetan carriles, semáforos, señales ni normas, los motociclistas menos aún y zigzaguean peligrosa e impunemente entre los carros, y los ciclistas circulan como se les da la gana. Pero además los peatones caminan por cualquier parte y no consideran a los demás. Pero lo peor de todo es que con frecuencia automovilistas, motociclistas, ciclistas y peatones son obligados a su mal comportamiento y falta de civismo por la carencia de andenes y adecuadas calzadas, o por una señalización y demarcación contradictoria o incompleta.Sigue en Twitter @BarneyCaldas

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