Abstención

Octubre 29, 2015 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

El nuevo alcalde de Cali ganó con sólo algo más de una tercera parte de los que votaron, que fueron menos de la mitad de los que podían hacerlo. 264.118 votos en una ciudad de más de 2.500.000 habitantes, es decir, fue elegido por una reducida minoría de poco más de un voto por casi cada diez habitantes mayores de edad. Como en general todos los alcaldes en el país desde que son de elección popular; y lo mismo habría sido si en lugar de Armitage hubiera ganado Ortiz o Garzón.La excepción otra vez fue la capital; Peñalosa ganó con cerca de un tercio de los votos, que sumado al otro tercio de Pardo, de más de la mitad de los posibles votante, ya no es una minoría. Pero más que en contra del fracaso de la ‘izquierda’, es contra los que creen que las ciudades se pueden orientar sin conocimientos, experiencias y experticia en lo urbano arquitectónico. Y la mayoría del voto en blanco en Florida, Valle, es el desarrollo de una política en contra de la politiquería corrupta que se inició en Bello, Antioquia.Pero en Cali de nuevo ganó la abstención mas no como un proyecto político. Como sí lo es el voto en blanco en contra de los politiqueros, buscando conformar después un Concejo que logre un verdadero plan de ordenamiento urbano POT, y un Alcalde (reelegible) que lo lleve a cabo: vías, usos del suelo, ocupación, alturas y normas. Servicios para los ciudadanos: agua, energía, telecomunicaciones, transporte, seguridad, vivienda, salud y educación. Y de mecanismos de control evitar el robo del erario.Un POT que no se quede en normas y restricciones, si no que incluya estímulos, y sobretodo que opere sobre la totalidad del área metropolitana de hecho de la ciudad y su relación con la región, con lo que la conexión de la Alcaldía con el Departamento debería ser así mismo parte de ese plan político mencionado antes, principiando con la oficialización de dicha área metropolitana, con lo que las alcaldías de los municipios vecinos deberían ser parte del mismo.Con respecto a los servicios, si bien hay claridad sobre los eminentemente públicos, no así sobre los temas del transporte, seguridad, vivienda y educación. Seguir pensando que el MÍO puede ser el único componente de un sistema integrado de transporte, que comienza con los andenes y las ciclovías (este columnista se permite invitar al alcalde Armitage a caminar juntos por el Centro ya que anunció que gobernará desde las calles), y que termina en el tren de cercanías, es ignorar como son las ciudades de verdad.Por lo mismo hay que entender que la vivienda financiada por el Estado debería ser en alquiler y en el Centro ampliado (como lo fue el proyecto de renovación urbana del Hoyo-Piloto de 1980) para que la gente pueda vivir en lo posible a una distancia caminable del trabajo, el comercio y los colegios. Y que lo prioritario en la educación, en tanto ciudadanos, es su urbanidad y el respeto por los otros; amén de la creación de una Policía municipal.Hasta aquí sería relativamente fácil lograr lo mencionado, que llevaría a considerar que los servicios no son independientes del POT sino, justamente, parte del mismo, si no fuera por los interesados en saquear el erario. Lo que facilita la cultura mafiosa que el narcotráfico, resultado de la inútil prohibición de las drogas, ha generalizado en el país. De ahí la importancia del voto en blanco: es un proyecto político a largo plazo para resultados en el corto plazo, y disminuyendo la abstención.

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