¿Y si el diálogo fracasa?

¿Y si el diálogo fracasa?

Mayo 31, 2013 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Mientras la atención del país político se concentra en La Habana y los enemigos de la reelección de Santos enfilan su artillería verbal y virtual contra ella, Germán Vargas Lleras dijo algo que nos dejó perplejos: “Creo que el tema de la paz lo están sobredimensionando. El colombiano de a pie solo se interesa en las necesidades de su entorno: empleo, vivienda, salud y entre sus prioridades no está la firma de la paz”.***Metiéndonos en el terreno de las especulaciones: ¿Será que Santos quiso neutralizar a Vargas Lleras en la dirección de la Fundación Buen Gobierno, por si el acuerdo de paz no se firma? La otra hipótesis es que si no hay reelección, Santos tiene en el sombrero de mago la dupla Vargas-Naranjo para atajar las huestes de Uribe en las elecciones del 2014. Sin embargo, los uribistas afirman que Vargas tiene su propio libreto en materia de paz y que éste traicionara a Santos, como él lo hizo con Uribe.***Pero dejemos a un lado las especulaciones. Quede Vargas Lleras o el candidato de Uribe (la tercería está biche y la izquierda abortó por divisiones internas), la búsqueda de la paz se ideologizó a tal extremo que la elección de los presidentes de los últimos 20 años ha estado sometida a la teoría del péndulo: la paz serpentea entre el terreno militar y el diálogo. Ambos han fracasado.***Sin embargo, lo que acaba de suceder en La Habana tiene trascendencia histórica. A Santos hay que abonarle su terquedad en la búsqueda real de la solución al conflicto. Que por primera vez en 50 años se siente el establecimiento con la guerrilla no para echarse bala o lanzarse epítetos de terroristas, mafiosos, burgueses, sino para hablar de la tenencia de la tierra, que en Colombia tiene rezagos feudales, no deja de ser sorprendente.***La principal causa de nuestra violencia está en la tenencia de la tierra. Si se logra que los terratenientes paguen impuestos, vendan o cedan al Estado sus tierras improductivas, se cumplirá el sueño de Carlos Lleras: el reparto equitativo de los latifundios. Cuánta sangre ha corrido. Cuántos secuestros inhumanos. Cuántos soldados secuestrados, asesinados o mutilados. Cuántos campesinos engrosando los cinturones de miseria. Cuántos niños convertidos en carne de cañón de guerrilla y paramilitares. Cuántas niñas adolescentes abandonaron las muñecas para ser preñadas por los señores de la guerra. ***Si este panorama no hace reflexionar a la sociedad colombiana, la terrateniente y la urbana, si preferimos un país inviable donde el gigante presupuesto de la guerra no permite saldar la deuda con la salud, el empleo y la educación, entonces que no se firme la paz con las Farc y sigamos abriendo tumbas, pues según Vargas Lleras, “el tema está sobredimensionado”.***Entretanto: 1) Felicitaciones a Conalvías, el túnel de la Avenida Colombia pasó la prueba con el diluvio del domingo: no se inundó. 2) El paseo en yate le ha costado más a la Presidenta de la Corte Suprema de Justicia que a sus colegas hombres que han hecho cosas peores. Este país es misógino. 3) ¿Será capaz el Ministro de Salud de abaratar los costos de las drogas en Colombia? Ojalá vaya un fin de mes a La 14 de la Sexta, donde adultos mayores pagan 3 y 4 millones de pesos (con descuento del 20%) por medicinas para la hipertensión o la diabetes, mientras los mismos valen la mitad en Ecuador y París.

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