Y los taxis, ¿qué?

Y los taxis, ¿qué?

Febrero 10, 2012 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Cali está invadida de taxis. Si ustedes recorren la ciudad como yo, ¿no han observado las inmensas colas de estos vehículos cerca a la Terminal de Transportes o al lado de clínicas, restaurantes, supermercados y centros comerciales? ¿Qué hacen estos hombres durante todo el día, bostezando o haciendo locha, a la espera de una carrera mínima? ¿Dónde está el secreto de la tenencia de un taxi en este país de desempleados?***¿Saben cuántos taxis deambulan legalmente por la ciudad? Según datos suministrados por RMA (Registro Municipal Automotor) la ola amarilla es de 16.111, mientras en Nueva York, la capital del mundo, sólo hay 8.000. Y como para completar el panorama de contaminación y caos vehicular, hoy en día ruedan por estas calles de Dios 120.559 motos, 301.105 carros particulares y 31.192 vehículos públicos. ¿No le parece una exageración, mi querido Alberto Hadad, nuestro nuevo secretario de Tránsito?***Sin embargo, hay un tema espinoso, que ha despertado muchas suspicacias en la opinión pública, durante las últimas administraciones, desde Cobo, pasando por Jhon Maro, Apolinar Salcedo y el mismo Jorge Iván Ospina: la adjudicación de los cupos, es decir, “el derecho que adquiere un particular para obtener la licencia de operación del servicio público de transporte individual”.***Los cupos se negocian hoy en $45 millones, (en Bogotá valen $72 millones) pero no los vende el Tránsito, sino el dueño de la licencia. El RMA, que dirige John Mejía únicamente procesa los trámites de propiedad y tenencia de los vehículos registrados ante la Secretaría de Tránsito de Cali, el recaudo de las tarifas, la custodia física de la información y comercialización del servicio. Este proceso tiene certificación ISO 9001, y es considerado el mejor del país.***Al parecer, el negocio está en manos de tramitadores y compraventeros. El Municipio sólo recibe un millón de pesos por trámites en el momento de la adquisición de un carro, o bien, cuando el vehículo está para chatarrizar, la matrícula queda en poder del dueño que la ofrece al mejor postor a estos tramitadores. Si un jubilado adquiere un Atos o city-taxi, para convertirlo en taxi, y cuyo valor comercial es de $28 millones, ¿porque tiene que pagar $45 millones por un cupo? Si el dueño decide alquilarlo, el conductor debe entregarle de $45 a $60 mil pesos diarios, y el resto es para él. ¿Cuál es, pues, el extraordinario negocio de tener taxi, y dejarlo parqueado frente a terminales de transportes, supermercados y clínicas, a la ‘caza’ de un pasajero?***Sería muy interesante que el ministro de Transporte, Germán Cardona y el muy eficiente Alberto Hadad, iniciaran el conteo de taxis que deambulan por la ciudad con o sin licencia de operación, y les aseguro que van a llevarse más de una sorpresa. Es urgente descontaminar a Cali no sólo de la polución generada por los 452.857 vehículos legales, sino estudiar la fórmula para reducir el número de taxis hasta alcanzar el nivel que la ciudad requiere. ***Entretanto: Álvaro Bejarano, el librepensador, el dilettant, el que le ha robado horas de sueño a la noche, para devorar todos los libros del mundo, libra la más feroz batalla por la vida, después de que dos isquemias agredieron su maravilloso cerebro. Está hospitalizado en Dime, y sus amigos cruzamos los dedos porque ese gran equipo médico y científico nos regrese a Álvaro, plenamente restablecido.

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