Y ¿Holmes?

Noviembre 01, 2013 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

¿Qué pasará ahora con Pacho Santos? Después del golpe de mano que sufrió en la convención uribista, donde fue prácticamente sacado a patadas del carriel presidencial, su futuro político no está muy claro. Las hipótesis van desde la posibilidad de lanzarse a la Presidencia, haciendo tolda aparte del Centro Democrático, lo cual sería un suicidio, o bien, buscar la Alcaldía de Bogotá. Algunos maledicentes dicen que Juan Manuel Santos traicionó a Uribe y Uribe traiciono a Pacho Santos.***Vi por televisión el despelote de la convención donde 1.300 delegados y los tres candidatos: Santos, Holmes y Zuluaga cumplían sin chistar las órdenes de silencio y compostura del ‘todopoderoso’. Eso no parecía un mitin político, más bien un ritual litúrgico, donde los fieles entonaban consignas a favor de los herederos del ‘salvador de la patria’. Como en el Evangelio, cuando Jesús ordenó traer canastas llenas de pan para la multitud hambrienta, Uribe mandó a repartir sandwiches y así evitar la estampida al llegar la medianoche.*** Había que oír los discursos de los candidatos, tratando cada uno de demostrar cual era más fiel a los postulados del dueño de los tres huevitos, que ahora son cinco. ¡Qué horror!***Pero si bien, considero a Oscar Iván Zuluaga, una persona con mayor kilometraje intelectual que Pacho Santos, preocupa que, en caso de ganar las elecciones (en este país insólito, todo es posible), este hombre pausado, se convierta en el ventrílocuo del señor Uribe, que pretende seguir gobernando en cuerpo ajeno a este país sin memoria, cuya Corte Constitucional tuvo la osadía de frustrar su sueño de reelección per secula seculorum.***Lo que no he dejado de preguntarme es porque Carlos Holmes Trujillo, nacido en Cali, hijo de Carlos Holmes, líder del movimiento político que puso en jaque a los tradicionales barones electorales del Valle, haya tenido una campaña tan gris, casi subrepticia, frente a los otros dos candidatos uribistas para la Presidencia.***En los medios de comunicación nacionales, se referían a Holmes como un ilustre desconocido. A pesar de que fue Constituyente, Embajador en Bélgica, Suecia, Rusia, Austria y la OEA. Es un hombre de academia y con un temperamento fuerte. Por tanto, jamás se convertiría en clon de Uribe. Es increíble que siendo vallecaucano, nadie aquí, a excepción de un pequeño grupo de amigos, lo apoyó. ¿Acaso desaparecieron las huestes holmistas? Ni una mención en la prensa regional uribista, sobre este hijo de la ciudad. Definitivamente, el calibalismo hace parte de nuestra identidad. ¿Qué tal que el candidato hubiera sido paisa?***Entretanto: El plantón y las marchas de las batas blancas en contra de la Ley de Salud, es una repetición de lo que pasó con la Reforma de la Educación y la nunca bien recordada Reforma a la Justicia. ¿Hasta cuándo este gobierno sigue improvisando en la elaboración de leyes, a espaldas del pueblo?

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