Tierra arrasada

Julio 01, 2011 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

En los últimos días, El País ha denunciado lo que está ocurriendo en Acuavalle, empresa que fue líder en América Latina en “organización, estructuras administrativas, sistemas de control (...) e índices de gestión y eficiencia de operación”, como señaló un alto ejecutivo del Banco Mundial, en carta al entonces gerente Héctor Jaramillo, el 12 de febrero de 1988.***Hoy, esa empresa es tierra arrasada. Al retiro de Jaramillo Betancur, ingeniero de altas calidades profesionales y éticas, Acuavalle se convirtió en la joyita de la corona de políticos y funcionarios que pretendieron privatizarla, como ocurrió en el 2000. El Sindicato propuso en ese entonces un modelo alternativo como inicio de un proceso de reestructuración, con aportes de los trabajadores.*** Llegó Abadía y nombró a Alex Pascual Loango como gerente de la empresa. El Gobernador presentó un proyecto a la Asamblea para ceder la propiedad de Acuavalle a Infivalle, a través de acciones, y estuvo a punto de ser privatizada, de no ser por el Sindicato que a través de movilizaciones en todo el Valle logró que se archivara la ordenanza.*** Según relató un empleado de Acuavalle a El País, “en las dos últimas administraciones de Loango y el actual, Iván Alberto Valderrama, se dedicaron a saquear la empresa, contratando con sobrecostos y vinculando a gente inexperta para pagar favores políticos”. Cuando salió Angelino Garzón de la Gobernación, Abadía denunció un déficit de $8.000 millones en la empresa. Nuevamente el Sindicato solucionó el pasivo por $4 mil millones, dejando de percibir, sueldos, cesantías y otros beneficios. En el 2009 el déficit estaba en $34 mil millones. *** A los proyectos en Bolívar, Córdoba y la Guajira, se suma la acumulación del déficit presupuestal, el incremento del nivel de endeudamiento, la ausencia de gobernabilidad y lo más grave: la Concesión del Proceso Misional de Obras, Oferta 027 del 20l0, ya convertido en contrato.***El contrato 287 del 2010 hipoteca a Acuavalle por 15 años (gestión social, estudio y construcción de obras, compromiso de ceder un porcentaje de las tarifas), hasta que la empresa le pague el último peso al inversionista privado, por $158 mil millones a precios del 2008. Y ¿quién ese inversionista? Es el Fondo de Inversión Global Security Advisors, constituido en Islas Caimán, con sede en New York. Este contrato vale $350 mil millones. Lo gestó Loango y lo sostiene Valderrama por encima de la Procuraduría. ***En esa lucha por defender la empresa del Cartel de Abadía, el Sindicato ha sido víctima de intimidaciones en cabeza de la presidenta (como la aparición en su alcoba de una culebra candado, muy venenosa). ¿Será que ha sido débil la actuación del gobernador Lourido, la Procuraduría y la comunidad vallecaucana? ¿Seguiremos mirando para el otro lado, mientras convierten a Acuavalle, la Licorera y los hospitales en tierra arrasada? ***ENTRETANTO (1): Después de oír antenoche en la Iglesia de San Fernando Rey, el magistral testimonio de Baltasar Garzón, el juez de jueces, sobre la inocencia del padre Luis Javier Uribe, sometido al más ominoso tratamiento por parte de la justicia colombiana, los caleños sentimos vergüenza por no haber apoyado a un hombre inocente. ***ENTRETANTO (2): Mientras Rodrigo Guerrero inicia hoy la recolección de firmas en Aguablanca para llegar a la Alcaldía, se dice que las encuestas las va punteando María Isabel Urrutia. ¿Tendremos un peso pesado en el CAM?

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