Tiendas naturistas

Enero 22, 2016 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

A los muy graves problemas del sistema actual de la Salud en Colombia, hay un tema que no ha sido suficientemente debatido, y es el control, por parte de la Superintendencia de Salud y el Invima, de las tiendas naturistas que amparadas en el contenido ‘natural’ de sus productos, venden medicamentos que pueden causar hasta la muerte, si no tienen el control médico- científico requerido. ***Me refiero a un aparentemente inofensivo medicamento llamado Flexdol, que ha sido formulado sin ningún control por tiendas naturistas. Son dos pequeños frascos, con grageas blancas y amarillas, que desaparecen el dolor como por arte de magia. ***En abril del 2015, Invima alertó al afirmar que el Flexdol “no cuenta con registro sanitario, y su composición legítima es desconocida”, y que “el grupo de Vigilancia ha sido notificado de eventos adversos asociados a los ingrediente no declarados del producto, como aumento de peso, inflamación, reacciones alérgicas, poliuria, entre otros”.*** Hasta ahí llegó Invima, y aunque algunos medios de comunicación publicaron la noticia, los pacientes que lo consumían no le dieron crédito, a pesar de que la Asociación Nal. de Reumatólgos había advertido meses antes sobre la promoción por Internet de ese producto y la sospecha de que contenía esteroides que “podían afectar de manera grave el curso de enfermedades reumáticas”.***Un laboratorio venezolano promocionaba por Internet el Flexdol: “es un producto 100% natural que ayuda a reducir el dolor agudo por enfermedades articulares. También funciona para la artritis soriática y reduce el dolor en casos de fribromialgia, lupus, etc”. *** Alguien en la red, preguntó si el Flexdol contenía cortisona y contestaron que no. Personas muy cercanas que lo consumieron por varios meses sufrieron consecuencias imprevisibles, al interrumpirlo abruptamente, (cuidados intensivos y hospitalización una semana). ***Consulté a prestantes médicos, entre ellos a la endocrina Marta Susana Forero y al traumatólogo Adolfo de los Ríos, sobre el particular. No me dieron buenas noticias. “Con frecuencia salen medicamentos”, me dijo de los Ríos, “que casi milagrosamente quitan los dolores articulares y musculares como lo hace la cortisona que es un anti inflamatorio y analgésico de acción rápida, el cual debe ser manejado por médicos, pues su uso inadecuado, puede traer efectos secundarios”. *** ¿Como cuáles?, le pregunté, “entre ellos: síndrome de Cushing (obesidad central abdomen protuberante y extremidades delgadas), hipertensión arterial, dolores de cabeza y espalda, osteoporosis, retención de líquidos, impotencia, amenorrea y otras más”.***“Si se suspende abruptamente”, afirma de los Ríos, “produce insuficiencia de la glándula supra renal: cuyos síntomas pueden ser debilidad, fatiga, anorexia, náuseas, vómito, diarrea o estreñimiento, fiebre, incluso, perdida del estado mental sano, hipotensión, desequilibrio hidro electrolítico, hipoglicemia, síncope, convulsiones e inclusive la muerte”.***Y advierte por último que: “como tiene efectos excelentes a corto plazo, se puede abusar de ellos, como ha ocurrido con medicamentos vendidos en tiendas naturistas. En los últimos años se han popularizado el Reumadal, el Artrin y últimamente del Flexdol, todos con efectos similares a la cortisona”. ***Cómo es posible que Invima no vigile algunas tiendas naturistas, como Nativos, situada en la Av. Rooselvet, donde no solo venden Flexdol, sino que sus médicos lo formulan. También lo venden en supermercados como SuperInter de la Cra. 5ª. San Fernando.

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