Réquiem por la Feria

Réquiem por la Feria

Diciembre 16, 2011 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

¿Por qué insistir en seguir celebrando la Feria en una ciudad plagada de obras inconclusas, vías cerradas y trancones? ¿Por qué insistir en una Feria que quizás se justificó hace 30 años, cuando Cali aún no era la metrópoli caótica que es hoy?***¿Por qué insistir en una Feria cuando medio país está inundado, las carreteras colapsan, los ríos y embalses se desbordan y las casas en montañas y riberas de ríos caen como castillos de naipes? ¿Por qué rumbear, mientras del puente pa’llá, los bailaderos de Juanchito se hunden en el lodo y medio Valle del Cauca está aislado por los derrumbes?***¿Por qué convertir a Cali en una Salsoteca, sitiada por la inseguridad y la violencia? ¿Cómo celebrar ferias cuando hemos llegado al límite en materia de desempleo? ¿Dónde está la plata para asistir a la Plaza de Toros o a los festivales de orquesta? ¿Por qué insistir en una Feria cuando los hospitales no han logrado salir del déficit en que los dejó la administración Abadía? ¿Quién atenderá heridos, quemados y enfermos terminales?***¿Por qué insistir en una Feria que le cuesta al Municipio más de $8.000 millones anuales, cuando hay infinidad de niños que no pueden asistir a las escuelas públicas, porque el presupuesto para educación y alimentación básica no alcanza ni para remodelar los centros que hoy amenazan con derrumbarse? Es que ni siquiera la costosa remodelación del Pascual Guerrero ha servido para albergar espectáculos como el Festival de Orquestas , y los demás sitios adolecen de infraestructura.¿Se justifican seis días de jolgorio para ver una cabalgata pueblerina o un cada vez más penoso desfile de personajes del Cali Viejo o el aburrido de los carros viejos? El año pasado los sectores populares no pudieron ver el desfile de las escuelas de salsa, porque alguien revendió la boletas de las graderías.***Y ahora vamos con el alumbrado. Desde hace cuatro años Megaproyectos se gasta $5.000 millones (que pagamos los caleños) en la ‘feria de los monigotes’, que sin duda le dan trabajo a artesanos, pero que en materia de estética, deja a Cali a la zaga de otras ciudades del país. ¿Por qué no regresar a iluminar los árboles y el río Cali, con bombillas de colores? El año pasado dizque para rehabilitar la Calle 25 organizaron ‘La Naturaleza Mágica’. Apagaban las luces a las 12:00 p.m., y por arte de magia aparecían los atracadores.***Este año iluminaron la Avenida 2 desde la Clínica de los Remedios hasta la Manzana T y autorizaron 1.500 vendedores ambulantes de fritos, mazorcas, chorizos y empanadas, convirtiendo esa zona de silencio en maremágnum de ruidos, basura, atracos y barrizal, donde es imposible circular a pie o en carro. ¡Ah¡ Y los monigotes y las enormes bolas de colores en los árboles superaron los de los años pasados, en mal gusto y ramplonería. ***No es necesario tocar bando para hacer ferias costosas y provincianas. Los caleños no las necesitan para estar alegres y los alcaldes podrían invertir esos dineros en más que pan y circo. Ojalá que el próximo año el alcalde Guerrero declare el réquiem por la Feria.Entretanto. No estoy de acuerdo con la suspensión impuesta por la Procuraduría al alcalde Ospina. Cuando existe la corrupción rampante en los estamentos públicos, suspender un Alcalde a sólo 18 días de finalizar su mandato por no asistir a tres reuniones burocráticas, no tiene presentación. Me huele esa suspensión a cierto tufillo político, ¿quizás para cerrarle el paso al cargo que ejercería a partir de enero en la Alcaldía de Bogotá?Entretanto. El reportaje de Francisco Santos a ‘Popeye’ por RCN, es el relato de la historia infame del país en estos 20 años.

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