¿Qué pasa en el Icbf?

Marzo 04, 2016 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

La muerte por inanición de los niños en la Guajira, no solo tiene que ver con el fenómeno del Niño o con el cierre de la frontera con Venezuela, también es por el alto grado de corrupción de la clase política de allá, y por ende del Icbf regional, donde algunos funcionarios negocian y trafican con la alimentación de los pequeños, hasta dejarla malograr.***Pero si en la Guajira llueve, en Cali y en el Valle no escampa. Después de 25 años de estar bajo la tutela de la Fundación Paz y Bien que dirige la hermana Albaestela Barreto en Aguablanca, el director del Icbf en Cali, John Arley Murillo acaba de cerrar la guardería de Marroquín, por orden de la directora Cristina Plaza, que jamás ha asomado sus bonitas narices en la extraordinaria labor que realiza la monja en el distrito de Aguablanca.***Cuando le preguntaron a la directora del Icbf en Bogotá, el porqué habían cerrado la guardería, dijo que no había clasificado. ¡Después de 25 años! El cierre fue por un simple proceso burocrático: la evaluación no fue firmada por la Contadora sino por el Revisor Fiscal. Lo que aprovecharon para pasarla a una ONG llamada Coomisocial, conformada por sindicalistas del mismo Icbf.***Y, lo que es más grave, a raíz del desalojo de los 240 pequeños, hoy están sin servicio, porque la ONG no tiene dónde llevarlos. Aún más, hay 70 organizaciones en el Valle que tampoco han “calificado”, y van camino a ser reemplazadas por ONG posiblemente del Icbf. Ver denuncia de María del Carmen Flaker Velásquez, presidenta del Sindicato Nacional de Madres Comunitarias Cali, Valle (flaquer_m963@live.com).*** Pregunta: ¿Cómo es que John Arley Murillo sigue campante en la dirección del Icbf después de 8 años, a pesar de las continuas escapadas de los jóvenes en el antiguo Centro de Rehabilitación Valle de Lili, y aún en el actual? ¿No es hora de que pase al costado?***Responsabilidad social: El 22 de enero, me referí al producto Flexdol y las negativas consecuencias de su uso. Hable con médicos que corroboraron los peligros del mismo en pacientes atendidos por ellos. Además, personas allegadas, permanecieron varios días en cuidados intensivos, por interrumpir abruptamente el medicamento. Sin embargo, con mucho gusto publico a continuación la explicación enviada por la Organización Ciber, cuya marca Nativos Centro de Medicina Natural es su propio canal de distribución en Colombia.***“El impacto de sus comentarios, no se hicieron esperar y permearon el buen nombre de nuestra marca en la opinión de muchos de nuestros clientes; y fue tal el alcance de la noticia que el Invima realizó cinco días después de la publicación una súbita inspección de vigilancia y control a la tienda que se señala en la columna, ubicada sobre la Avenida Roosevelt. Para fortuna nuestra y la gloria de Dios, fue ratificada nuestra responsabilidad social y empresarial de acuerdo al acta que entregaron los funcionarios que adelantaron dicho procedimiento”. Fernando Salcedo. ***Entretanto: Muy conmovedor resultó el homenaje a Carlos Ordóñez en Meralva, en el Saladito, cuando un grupo de chefs y amigos celebraron el ‘Banquete Celestial’. Fue sembrado un Yarumo, donde se regaron sus cenizas, mientras el violinista Augusto Ortiz interpretaba su canción preferida: Try to remember.

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