Guerra sin memoria

Guerra sin memoria

Noviembre 29, 2013 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

¿Por qué nos matamos los colombianos? ¿Qué hay en nuestro ADN para que en 50 años de guerra, el balance escalofriante sea de 220 mil muertos, 25 mil desaparecidos, 5,7 millones de desplazados, 1.982 masacres y 39.058 secuestros?***Mi memoria periodística jamás olvidará las masacres de La Rochela y la de El Salado, la tragedia de los pobladores de Bojayá incinerados en el templo por los tatucos de una guerrilla demente, la toma de Mitú, el genocidio de Trujillo, las minas quiebrapatas, los hornos crematorios, los descuartizamientos (como sucede hoy en Buenaventura), las sierras, los entierros múltiples, el dolor, el miedo. En fin.***En un auditorio lleno (sin aire acondicionado) del Banco de la República, asistí a la presentación del informe ¡Basta ya!, del Centro de Memoria Histórica, escrito por académicos e historiadores, y que se aproxima a la terrible realidad de lo que ha acontecido en Colombia durante estos 50 años de guerra. ***Los panelistas María Emma Wills, Andrés Suárez, Luis Carlos Sánchez y Ana María Saavedra, de El País, nos dieron un interesante abrebocas del libro: “El reconocimiento del horror que rompió la escucha, despojó a una población no solo de sus seres queridos y de su entorno, sino que sufrió daños como la ruptura del vínculo social, la fractura del cuerpo social y el miedo paralizante”, expresó Wills.***Luis Carlos Sánchez sostuvo: 1) que el sistema de Justicia ha sido desbordado por la guerra (de ahí la impunidad), como el caso de Trujillo; 2) Las leyes contra la violencia sexual en el país tienen un atraso de medio siglo; y 3) La falta de protección a testigos. Dijo que el sistema judicial esta desbordado más no colapsado.***Por su parte, Andrés Suárez fue más explícito cuando habló de la subvaloración del sobreviviente (desplazados) y de cómo este relato del pasado está anclado en el presente, y “ustedes lo tienen acá en Buenaventura”. El proyecto del libro ¡Basta ya! nació hace 6 años y empezó con Trujillo en 1990. “Trujillo es el límite de lo inimaginable: violencia crónica, asesinatos selectivos, masacres. Eso ha contribuido a la invisibilización del conflicto.***Sostiene Suarez que Colombia ha cambiado desde los 60, cuando era un país rural que dependía del café, en los 80 dependía de la periferia: la cocaína y la minería. Dice que durante el Plan Colombia han muerto 23 mil guerrilleros y 11 mil soldados. Afirma que el narcotráfico además del combustible para la guerrilla, coaptó al Estado, a través de la parapolítica y del punitivismo judicial.***Ana María Saavedra al iniciar el set de preguntas con los panelistas, señaló que los 5,7 millones de desplazados ocuparían una ciudad entera como Cali o Medellín. Preguntó a Ana M. Wills su opinión sobre el cuerpo de la mujer como botín de guerra. “Además del desprecio y la vejación, la violencia sexual no se reporta. Es la parte del conflicto más invisible”.***Hay que rescatar la memoria de la guerra que llevamos sobre la espalda tres generaciones. Solo los pueblos que olvidan están condenados a repetir el horror de los muertos invisibles que reposan en el lecho de los ríos o incinerados en hornos crematorios o descuartizados con sierra o podridos en la selva, tras años de secuestro, rodeados con alambre de púas.

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