Después de la guerra

Después de la guerra

Julio 22, 2016 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Ahora que la Corte Constitucional le ha dado vía al plebiscito, traigo a cuento un párrafo del acertado análisis que bajo este título hizo en estos días Wílliam Ospina sobre el conflicto colombiano: ***“Si hubo una guerra, todos delinquieron, todos cometieron crímenes, todos profanaron la condición humana, todos se envilecieron. Y la sombra de esa profanación y de esa vileza cae sobre la sociedad entera, por acción, por omisión, por haber visto, por haber callado, por haber cerrado los oídos, por haber cerrado los ojos”. ***Y es que ante el grado de polarización actual, la sociedad se mueve entre los que tienen muy claro el voto a favor del plebiscito y los que lo rechazan de plano. Como si la paz fuera de Santos o de Uribe y no de los 44 millones de colombianos que estamos hastiados con la violencia no solo de las Farc, sino de todas las vertientes de la guerra llámense guerrillas, paramilitares, narcotraficantes o miembros del Estado.***Pero lo más preocupante es el miedo que los profetas del desastre han inoculado en el alma de muchas personas, haciéndoles creer que los Timochenkos se tomarán el poder y que Colombia será una segunda Venezuela. Y como este es un país santanderista (donde hay más abogados que poetas), se apoyan en la jurisprudencia para destrozar los acuerdos de la Habana y gritar a voz en cuello que se ha violado la Constitución.***Durante un almuerzo con el nuevo director de Comfandi, Jacobo Tovar Caicedo, alguien se refirió a la justicia transicional y al peligro que entrañaba su aplicación, cuando los culpables de delitos de lesa humanidad no solo no pagaran cárcel sino que llegaran al Congreso. Y, saben ¿qué contesto este joven, perteneciente a las nuevas generaciones de la clase dirigente vallecaucana? ***“No es posible que ocho mil guerrilleros puedan someter a un país con 44 millones de habitantes. Lo que se requiere es trabajar en la inclusión social y reponer a las víctimas del conflicto. En Comfandi estamos ampliando la cobertura de vivienda social, la salud y la educación. Es nuestra gran responsabilidad empezar a hacer más justo y equilibrado un país con tantos vacíos de equidad”. ¿Será que todos los empresarios piensan igual que Tovar? ***La firma del acuerdo de La Habana no terminará la violencia. Es apenas el comienzo para desescalarla. Pasarán dos o tres generaciones antes de que Colombia alcance la meta de viabilidad como Nación democrática. Llegarán días difíciles para todos porque este es “un orden absurdo, excluyente, mezquino, que hemos tolerado entre todos, y del que todos somos responsables”, señala al final Wílliam Ospina.***Entretanto: Llama la atención que en el resumen editado por Semana sobre los desafíos de la Paz, entre los 100 periodistas que participaron, aparecen solo 7 comunicadores de Cali. Tres de ellos son de El País: Yefferson Ospina, Ana María Saavedra y Hugo Mario Cárdenas. Los otros son Óscar López y Fabio Larrahondo de Telepacífico y Gildardo Arango, director de +Pacífico. No hay ningún académico ni columnista estrella. Al parecer, el asunto se centró más en los reporteros que han vivido y “cubierto” el conflicto de frente, en las zonas rojas del país. El documento pasará a la historia.

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