Cuando nada concuerda

Mayo 30, 2014 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Utilizo el título del delirante y lúcido ensayo del escritor y poeta Eduardo Escobar, para desmenuzar un poco lo que acaba de suceder en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y llegar a la triste conclusión, de que en este país, nada concuerda.***¿Por qué nada le concuerda a Santos? ¿Por qué el 75% del país no votó por él? ¿Por qué no hubo coordinación en su equipo de campaña? ¿Por qué la Unidad Nacional lo dejó solo, después de las elecciones parlamentarias? ¿Qué le aportaron los gritos de Vargas Lleras y César Gaviria? ¿Por qué el escandaloso video del hacker ni siquiera rozó a Zuluaga, y el aporte de la mafia, jamás confirmado de US$2 millones, fue validado por la opinión como ‘prueba reina’ contra Santos?***Álvaro Bejarano decía con frecuencia que “la tragedia del colombiano era defenderse de la viveza del paisa”. Y es que Santos desperdició estos cuatro años neutralizando los ataques sistemáticos de Uribe. Dilapidó su gran carta de la Paz y ahora, cuando ya es tarde, pretende montarse en el catamarán de La Habana para ganar la reelección.***Si Santos no concuerda con él mismo, ni con el país, ni con la izquierda, ni con la ultra derecha, ni confía en las Farc, tampoco la guerrilla está sintonizada con el país, no hace autocrítica, le pone ritmo de tortuga al diálogo en La Habana, y es tal su autismo que quiere botar por la borda la última oportunidad de pactar la paz. El Fiscal y el Procurador tampoco concuerdan en la Justicia Transicional y mientras un sector del país adora a Uribe, la otra mitad lo visibiliza ante la Corte Internacional, por falsos positivos, chuzadas a la Suprema Corte, periodistas y opositores, Agro Ingreso Seguro, etc.***Los partidos Liberal y Conversador, cadáveres insepultos, dirigidos por el delfín Gaviria, quien aprobó la nefasta reforma a la Justicia, sin leerla, y el otro, con sus eternas momias, le dio la espalda a Marta Lucía Ramírez, que consiguió dos millones de votos, palmo a palmo entre las bases, sin mayores herramientas que su constancia.***Y, ¿la izquierda machista y ortodoxa? Se la jugó con Clara López, que logró con su coherencia, acaparar la atención de un país godo y reaccionario y fue capaz de conseguir que dos millones de colombianos votaran por ella. Lástima que una mujer de sus quilates, que podría ser la Bachelet colombiana, tenga detrás a esos trogloditas del Moir y resto de mamertos, que le atarán las manos y no la dejarán actuar. El tema hoy, después de Clara y Marta Lucía, es el ascenso de la mujer al poder.***Y, ¿Peñalosa? Estuvo frente a la coyuntura de convertirse en la tercería, mientras uribistas y santistas se enlodaban en terrenos judiciales. Pero fue tímido y poco convincente. Dejó pasar su cuarto de hora.***Pero, entonces, ¿en qué concuerdan los colombianos? Ah, pues en la Selección Colombia. Ahí si hay patria, pasión y hasta la muerte por una camiseta. Y en la farándula. ¿Acaso el Sandro de ‘Yo me Llamo’, no sacó más de 6 millones de votos, mientras los dos candidatos más opcionados a la Presidencia de la República solo obtuvieron un poco más de 3 millones cada uno?

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