¿Cuál derrota?

Octubre 30, 2015 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Me dan risa los análisis de algunos expertos sobre los grandes perdedores en las elecciones del domingo. Pensando con el deseo y de acuerdo con su posición política, afirman que la extrema derecha (llámese Uribe) y la extrema izquierda (Petro), quedaron derrotadas, extintas, aniquiladas per secula seculorum. ***Mientras medio Bogotá celebra el triunfo de Peñalosa, que llega al Palacio Liévano después de cuatro intentos fallidos, muchos sostienen que Petro y su izquierda prehistórica perdió no solo la alcaldía de Bogotá sino la candidatura a la Presidencia en el 18. Lo curioso es que Clara López fortalece esa percepción, al pronunciar un discurso vociferante de mala perdedora culpando a los medios, encuestadoras, al machismo y la derecha de su derrota, y no a la corrupción e ineficiencia de los últimos alcaldes del Polo.***Y, ¿qué sucedía la noche del domingo en las toldas del Centro Democrático?, y más aún, ¿en los establos del Ubérrimo? Uribe rumiaba la pérdida en su gran bastión electoral, del candidato del CD a la Alcaldía de Medellín, Juan Carlos Vélez, y la gobernación que quedo en manos del cuestionado Luis Pérez. Perdió en Caldas, la tierra de Óscar Iván Zuluaga, su candidato presidencial, y para sorpresa de todo el país, gano en Caquetá, zona de influencia de las Farc, la alcaldía de Florencia y la de San Vicente del Caguán.***Uribe no hizo pataleta. Él sabe cuándo hablar, cuando callar y cuando gritar. El twitter mañanero decía: “para ajustar y mejorar, reflexionar sin desaliento”. A las pocas horas, se olvidó de su espíritu reflexivo y surgió el de los ajustes, y en la Plenaria del Senado, donde se debate el proyecto para implementar los acuerdos de la Habana, propuso una nueva Constitución. ¡Lo mismo que las Farc!***Lo que más le disgusta a Uribe son las facultades especiales al presidente Santos. Por esa razón y otra que se percibe en el fondo de su alma, propuso al Senado hundir el proyecto y en cambio poner en marcha una Asamblea Constituyente, para que sea ella y no el Congreso, la que estudie los acuerdos.***Paradójicamente también las Farc, desde que se iniciaron los diálogos en Cuba, han planteado la necesidad de una nueva Constituyente, para la refrendación e implementación de los acuerdos, solicitud a la que se ha negado sistemáticamente Santos.***Ante esta coincidencia, los presuntos derrotados de las elecciones del domingo, saben que solo a través de un cambio de la Carta Magna, podrán abrir la brecha para buscar el poder. En la derecha, ante el fracaso de los candidatos apoyados por Uribe, se radicará un nuevo articulito, para así alcanzar el anhelado tercer período de la seguridad democrática. En la izquierda, las Farc prescindirán de Petros y Morenos, y escogerán sus propios candidatos entre las filas de la guerrilla. De esta manguala de las dos extremas, ¿quién podrá salvarnos? Acaso, ¿Vargas Lleras, Humberto de la Calle o el camaleónico Roy Barreras? Me apunto a Sergio Fajardo, definitivamente.***Entretanto: Maurice Armitage y Diego Sardi nos devolvieron la tranquilidad. Si a ellos les va bien, a Cali le ira mejor. A Christian Garcés, que tuvo la entereza de enfrentarse a la poderosa baronesa electoral del Valle, es uno de los líderes jóvenes que renovarán la clase política. Y a Duvalier Sánchez, que hasta ayer seguía guerreando su curul en la Asamblea contra el sospechoso conteo de votos del Partido Liberal en Buenaventura, su campaña contra la corrupción y a favor de la esperanza y la felicidad, deja una semilla muy difícil de erradicar en la mente de los vallecaucanos.

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