Corrupción

Enero 20, 2017 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

El nuevo Fiscal Néstor Humberto Martínez ha sido muy aplaudido por el manejo ‘express’ de dos casos que han conmocionado al país en los últimos días: la investigación del asesinato de Yuliana Samboní a manos de Rafael Uribe y, la detención relámpago del exviceministro de Transporte Gabriel García Morales por recibir supuestamente una coima de US$6,5 millones, en el escándalo de Odebrecht.***Se espera que este Fiscal desenmarañe el tsunami de la empresa constructora brasileña que sobornó a media Latinoamérica, y a Colombia, donde habría repartido coimas por US$11 millones entre 2009 y 2014. García Morales y el desconocido congresista Bula, son apenas la punta del iceberg, pero, ¿le alcanzará la cuerda a Martínez para investigar a Episol, filial de Corficolombiana, del grupo Aval, que tiene el 30% del contrato, donde él estuvo vinculado antes de ser Fiscal? ***Apenas ahora el país se está dando cuenta de que la corrupción y la impunidad dejaron a Colombia con carreteras y puentes a medio terminar, túneles como el de la Línea que jamás ha visto la luz, elefantes blancos en ciudades y veredas, niños sin escuelas y una salud saqueada por la más monstruosa rapacidad nacional a todos los niveles. Y los políticos, grandes culpables de esta hecatombe, están conformado un insólito frente para erradicar la corrupción, como única forma de exorcizar sus propios pecados.***Porque lo de Odebrecht nunca puso en alerta a los entes de control, si no es porque Estados Unidos prende las alarmas y da a conocer los pormenores de la más escabrosa corrupción multinacional. Ojalá que con Odebrecht no pase lo mismo que con Transmilenio calle 26, y el juicio eterno de los hermanos Nule y Samuel e Iván Moreno y el famoso Carrusel de la Contratación que le costó al país $156.000 millones.***O Interbolsa ($340.000 millones), donde Víctor Maldonado acaba de salir libre por vencimientos de términos y Rodrigo Jaramillo, quien paga la condena en hotel de 5 estrellas. Saludcop ($1,7 billones) y Carlos Palacino que aún no ha sido condenado. Reficar ($1,5 billones) megaproyecto de la ampliación de la Refinería de Cartagena, costo de la obra: US$4.000 millones. Los ministros de Uribe y de Santos se pasan la pelota de quién o quiénes fueron los culpables. El radar uribista tiene en la mira a las ministras Gina Parody y Cecilia Álvarez, como si no hubieran sido funcionarias estrella de ambos presidentes.***Y, miremos hacia atrás: Cajanal, 2002-2005: fraude al Estado por $500.00 mil millones, en pensiones a 218 maestros con tutelas falsas. Carimagua en el Meta, Dragacol: 1998-1999: ¿Recuerdan a Reginaldo Bray, hoy prófugo de la Justicia y al exministro Hugo Escobar Sierra, sindicados por apropiación y celebración indebida de contratos? Y, los últimos Estraval, Elite, Cartel de la Hemofilia, el caso Pretelt. ¡Ah! y Agro Ingreso Seguro y Andrés Felipe Arias.***Todos los presidentes han tenido sus focos de corrupción, desde Belisario Betancur con el Banco Grancolombiano y los autopréstamos de Jaime Michelsen Uribe, hasta César Gaviria con la Central Hidroélectrica de El Guavio. Tampoco Samper, Pastrana, Uribe y Santos, están libres de este cáncer que atrasó al país, y lo convirtió en un estado fallido, atrasado y lo peor, sin ética.

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