¿Conflicto o guerra?

Septiembre 22, 2010 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Mientras los aviones Tucano sobrevolaban y Mindefensa daba su parte de victoria al Presidente y al país sobre el bombardeo en la madrugada del domingo en San Miguel, hombres del CTI apilaban los cuerpos de 27 guerrilleros, como si fueran reses o fardos y no hombres de carne y hueso, tan colombianos como los 8 policías acribillados en el mismo sitio, días antes, por orden de esas mentes criminales del ‘Mono Jojoy’ e ‘Iván Márquez’. ***El macabro espectáculo se ha repetido en uno y otro bando, a lo largo de la Seguridad Democrática, que dejó como gran legado el ex presidente Uribe, cuyos interpretes de cabecera, estilo José Obdulio Gaviria, insistieron siempre que aquí en Colombia no había guerra sino un conflicto interno. ***Antes de terminar el nefasto mandato de su segundo periodo, la era Uribe nos dejó parte de ese ‘conflicto’ en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, donde las milicias de las guerrillas, los sicarios desempleados de narcos y paras, y las pandillas juveniles se tomaron éstas y otras ciudades del país llenando de terror, ya no las barriadas populares, sino los centros comerciales, las clínicas estrato 6 y los barrios residenciales. ***En una misma semana fui testigo presencial de dos hechos de violencia en Cali, a plena luz del día. El primero fue en la Clínica Valle de Lili, mientras acompañaba a un familiar a Urgencias. Estaba en la cafetería cuando se escucharon dos disparos en las afueras del parqueadero. De inmediato los vigilantes dieron orden de tirarse al piso. Un hombre malherido fue trasladado de inmediato a Urgencias y murió a los pocos minutos. El compañero, muy pálido, entró intempestivamente a la clínica y desapareció, mientras el vigilante defendía valerosamente el centro de salud, disparando a los sicarios. ***El sábado en la mañana, llegué a Drogas Mil en el norte. Hacía un cuarto de hora habían disparado al dueño de una agencia de viajes que queda al frente: un hombre joven yacía en el piso, desangrándose. La Fiscalía no había hecho presencia todavía. Un vendedor de helados contó que vio al hombre disparar en dos ocasiones a la víctima, caminar tranquilamente hacia su moto, ponerse el casco y huir sin ninguna prisa. ***Si las Farc, en su torpe actitud, respondieron a la puerta abierta por Juan Manuel Santos para iniciar un proceso de paz, previa liberación de secuestrados y cese al fuego, con ataques a la población civil, incinerando policías y sembrando minas quiebrapata en sitios donde viven campesinos e indígenas, ¿cuándo va a parar este río de sangre que enluta a colombianos de este lado y del otro? ***ENTRETANTO: Que periodistas de la credibilidad de Héctor Abad y María Isabel Rueda se prestaran para entrevistar a Íngrid Betancourt no fue suficiente para que ella y su libro lograran convencernos, sobre todo después de escuchar a Clara Rojas, por La W, donde desmiente todo lo que ella afirma sobre la paternidad de Emanuel. No sólo eso, sino que nuevamente se echa para atrás al enviar un correo a Clara, donde afirma que fue ‘tergiversada’ por la prensa amarilla.

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