Canonización y mea culpa

Canonización y mea culpa

Mayo 02, 2014 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Mientras el papa Francisco pronunció hace pocos días el esperado mea culpa de la Iglesia condenando a curas pedófilos, el domingo celebró con gran boato, en presencia de 23 jefes de Estado y un millón de fieles, la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II, este último cuestionado por su silencio y ambigüedad ante las denuncias de abuso sexual de niños y jóvenes del padre Marcial Marcel, fundador de la Legión de Cristo y otros sacerdotes de EE.UU., México, Irlanda y Colombia.***No así, la canonización de Juan XXIII, el otro papa ‘bueno’ (28 de octubre de 1968) que inició la gran reforma a través del Concilio Vaticano II, con el fin de adaptar a la Iglesia a los nuevos tiempos. Fue mediador entre la URSS y EE.UU. y su mayor legado, la Encíclica Mater et Magistra, cuyo contenido es de un profundo sentido social. En su época surgieron movimientos de curas rebeldes en Brasil y otros pueblos de América Latina, que fueron sofocados más adelante por la misma Iglesia.***¿Cómo aceptar esta dualidad de Francisco, el papa humilde y sencillo que ama a los pobres, que besa a enfermos contagiosos, que ha regresado al redil a muchos de nosotros, y sin embargo, decide canonizar a uno de los últimos pontífices que pasó por alto la acción de curas pederastas que, amparados en su fuero de sacerdotes, violaron a niños y adolescentes en la penumbra de las sacristías y en los pasillos de los seminarios?***Además de la tolerancia frente a los casos de pederastia de algunos de sus miembros, la Iglesia se ha visto enfrentada a otros escándalos que la condujeron a la más profunda crisis en los últimos tiempos. Cómo no mencionar a Pío XII, Eugenio Giovanni Pacelli (1939-1958) que jamás condenó el Holocausto de más de seis millones de judíos en las cámaras de gas, durante la época del nazismo, y todavía hay un sector del cardenalato que niega tal genocidio. La otra estrella negra de la Iglesia es la corrupción del Banco Ambrosiano del Vaticano.***Sin embargo, el desprestigio de la Iglesia con sus escándalos vaticanos condujo a un sector del cuerpo cardenalicio a buscar al sucesor del papa Ratzinger en países emergentes, y escogió al argentino Jorge Mario Bergoglio para comandar la nave de la Iglesia, por encima de los cardenales europeos.***Juan Arias, periodista de un diario izquierdista de España, se refiere al fenómeno del papa Francisco, cuando afirma que la Iglesia ha sido más rápida que el mundo político, para encontrar un líder: “Ambos, con una profunda crisis de identidad, la iglesia hundida en sus escándalos y el mundo político incapaz de encontrar un gran líder, sigue sumergido en sus recetas de recortes a los más débiles, mientras multiplica la cizaña de corrupción de políticos y banqueros”.***Si al mundo de hoy le falta un gran líder capaz de devolver esperanza y abrir nuevos horizontes a una sociedad desencantada y en ruinas, la Iglesia parece haber encontrado “no un líder místico, encerrado en sus rezos, con una visión arcaica y autoritaria de la fe sino alguien que ha pedido a los soldados de ese ejército hoy bajo su mando, que dejen de ser coleccionistas de antigüedades y cultivadores de teologías narcisistas y vayan a manchar de barro sus pies en las periferias del mundo”, comenta el periodista español.***Y mientras los refinados cardenales italianos sienten que han perdido el poder, el papa Francisco hoy es comparado con Gandhi, Luther King y Mandela. Ojalá el ‘papita’ Francisco revise el lado oscuro de los futuros santos, antes de caer en la tentación de canonizarlos. Amén.

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