Alfombra roja

Abril 20, 2012 - 12:00 a.m. Por: Beatriz López

Así no se conozcan las conclusiones de la VI Cumbre de las Américas, ni se llegara a un consenso para incluir a Cuba en futuros foros internacionales, ni Obama haya dado cedido en la legalización de las drogas, ni los empresarios prometieran donar la mitad de sus balances a la responsabilidad social, es justo reconocer que la alfombra roja puesta a los 32 jefes de Estado en Cartagena, funcionó.* * *Y aunque el costo del reality habría superado los US$97 millones, (según la canciller Holguín no alcanzó los US$25 millones), lo que produjo un aireado twitter de Uribe, secundado por Pacho Santos en RCN, “por el derroche en un país pobre con damnificados por inundaciones”, no se puede negar que la imagen del país mejoró cuando la prensa mundial se refirió al ‘milagro colombiano’.***Pero, más allá de las anécdotas del partido de fútbol con Evo, la visita a la Sierra Nevada de Piñera, el lapsus de Shakira en el Himno, el burro de Turbaco, la limusina de Obama, los pucheros de la Kirschner cuando Santos no dijo ni mu sobre Las Malvinas, la melena de la niña del colibrí, las guayaberas de los asistentes, el blazer de Obama, las cervezas que se tomó Hilary Clinton, en fin, todo pasó a segundo plano frente a la realidad.*** Y la realidad es la aprobación del TLC, después de 10 años de costoso cabildeo ante el Congreso y las autoridades norteamericanas, mientras la infraestructura vial tiene un atraso de 50 años: en el Valle no hemos podido terminar la doble calzada a Buenaventura, el túnel de La Línea sigue en veremos, y las carreteras de Antioquia, la Costa, Santanderes y Chocó, no resisten una semana de lluvia, pues colapsan.***Los ganaderos no tienen aval del ICA ni de Invima para exportar carne con las exigencias sanitarias de EE.UU., y a partir del 15 de mayo habrá invasión de carne de primera de ese país. Ni las empresas avícolas podrán competir con los cuartos traseros de pollo. ¿Por qué, entonces, se firmó el Tratado? Ni Santos, ni Uribe, ni el ministro Carlos Uriel Gallego, ni industriales, ganaderos y avicultores hicieron la tarea antes de embarcarse con el TLC.*** Por su lado Obama, horas antes de tomar el vuelo hacia Cartagena, estando en Florida, dio unas declaraciones a CNN donde dijo claramente que su presencia en la Cumbre obedecía al deseo de “terminar con el desempleo en EE.UU., aprovechando el crecimiento de la clase media latinoamericana que habría de adquirir productos norteamericanos”. Su reelección necesita el voto latino, y nosotros acá, ingenuos pensando en que Obama estaría en capacidad de iniciar la legalización de la droga, o suspender el bloqueo a Cuba. Este presidente está igual de aprisionado y maniatado en la Casa Blanca que cuando aborda la caja fuerte blindada, en el que recorrió las calles de Cartagena.*** Finalmente, el escándalo del servicio Secreto de EE.UU., cuando 30 sus agentes se negaron a pagar los servicios de 21 prostitutas, no sólo puso de presente el comercio sexual que hay en Cartagena, sino que su comportamiento nos recordó los abusos cometidos por soldados gringos en zonas de conflicto, donde han violado a niñas campesinas, sin que exista ninguna sanción en ninguno de los dos países.*** La Cumbre tuvo aciertos y desaciertos, y es bueno reconocer el aporte de cuatro mujeres para que funcionara con precisión: el manejo de la logística de la canciller Holguín, la discreción de ‘Tutina’ de Santos, la inteligencia de Shakira (a pesar del ’ublime’) que dejó boquiabiertos a los cacaos con su lección de responsabilidad social, y el aporte vallecaucano de la ministra Garcés, con nuestro internacional Delirio y la Orquesta Sinfónica.

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