Víctimas del desprestigio

Octubre 26, 2010 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Pobrecitos. Calumniados. Injuriados. Perseguidos por opositores resentidos y de mala fe. Víctimas inocentes de patrañas inventadas y sacadas como conejos del cubilete del mago de Oz. Ellos tan buenos. Tan trabajadores. Tan honestos. Tan desinteresados. Tan sacrificados por el bien común. Tan idealistas. Tan puros. Tan patriotas.Álvaro Uribe Vélez, José Obdulio Gaviria, Samuel Moreno Rojas, Miguel Ángel Moralesrussi, Iván Moreno Rojas, Andrés Felipe Arias se unen a coro, desde diferentes púlpitos, atrios, tarimas, como si hubieran ensayado el libreto conjuntamente, para después lanzarlo a los cuatro vientos en tonos de falsete, tenor, mezzosoprano o barítono. La estrofa es “Somos víctimas de una campaña de desprestigio”.Transcribo algunas de las estrofas, recopiladas por la revista Semana de su ultima edición: Samuel Moreno Rojas: “Yo quiero decirles que tras esto hay una gran campaña de desprestigio…”. Miguel Ángel Moralesrussi: “Están en una campaña de desprestigio contra m텔. José Obdulio: “Esta es una verdadera conspiración en la que yo soy el paganini…”. Iván Moreno: “Rumores y chismes hacen parte de la campaña de desprestigio contra m텔. Álvaro Uribe Vélez: “Hay una campaña de desprestigio en contra del gobierno…”. Andrés Felipe Arias: “En mi contra hay una campaña de desprestigio…”.Si no fuera por la gravedad de los escándalos, que ya rayan en el absurdo imaginario: chuzadas, cohechos, dádivas de dinero a terratenientes, persecuciones políticas a periodistas, falsos positivos, contratos fraudulentos, congresistas paramilitares e informantes pagados por el Estado, estas estrofas entonadas por todos los presuntamente involucrados en actividades non sanctas, y manipulación del poder, podríamos pensar que se tratara de una comedia bufa, o de una parodia dirigida al divertimento y distracción del populacho.Es inaceptable que ninguno de ellos, empezando por el ex Presidente que quiso convertirse en caudillo, no den la cara. No miren a los ojos. No reconozcan los errores y los abusos. No pidan perdón por sus actos. Es inaceptable que así como no tuvieron, supuestamente, ninguna duda o recato en meterse en esas aguas turbulentas y oscuras, se quieran excusar ahora acusando de “campañas de desprestigio” gratuitas sus respuestas por esas actuaciones.Y para ‘rizar el rizo’ ahora el alcalde de Bogotá, el nunca bien ponderado Samuelito, tan lleno de sonrisas él, tan lleno de manillas, le da por achacarle todos sus problemas a los periodistas y a los medios de comunicación. Hay que tener agallas. O un nivel de cinismo ya cercano a la patología. O como se dice vulgarmente, ‘más cara que un elefante con paperas’. Es inaceptable que por el cohecho sólo los de ‘medio pelo’ estén encanados y los otros simplemente sancionados.Esto que está sucediendo en esta patria no boba sino arrasada, es digno de las repúblicas bananeras y caudillistas de siglos anteriores. Es desperdigar en un ventilador abstracto toda la porquería que se ha cocinado en estos ocho años, a ver si con el mote de “desprestigio en su contra” se pueden lavar las manos y no enfrentar, como verdaderos machos que dicen que son, las consecuencias de sus supuestos actos.

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