Still Alice

Febrero 24, 2015 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

El Oscar otorgado a Julianne Moore por su interpretación en la película Still Alice (Siempre Alicia), en español, vuelve a poner sobre el tapete el tema del Alzheimer, esa enfermedad maldita que borra recuerdos, amores, vivencias, la vida misma.Enfermedad que no respeta edad, sexo, cultura, posición económica ni social. Es como si en el cerebro de esos millones de seres fuera entrando una niebla espesa, lenta e inexorablemente, que los va encerrando y envolviendo, desapareciendo todo vestigio de lo que fue su vida.Visito el domingo por la tarde a mi amiga Lucía. Siempre bien vestida, elegante, sus uñas arregladas, su peinado impecable. Sentada en el sofá su mirada en el vacío. La abrazo y me sonríe. Trata de contarme cosas que quiere compartir, pero sus palabras se truncan como esos relámpagos cortos y secos. Quedan las frases inconclusas, como polillas dispersadas por el viento. Se esfuman las ideas. Le nombro seres amados. Un recuerdo cualquiera. De pronto sus ojos se iluminan un instante. Lo ubica por segundos. Pero también se lo quita la niebla. ¿Dónde está?Lucía. Siempre Lucía. Está allí. Sentada. Pero, ¿dónde está? ¿A dónde fue a parar, en cuál dimensión flota lo que fue su vida? ¿Esas carcajadas al lado del mar, cuando nos enseñaba a caminar con garbo y coquetería? ¿Ese dolor infinito cuando su marido Mario murió trágicamente y jamás llegó ese domingo en que todos lo esperábamos? ¿Esa fuerza interior que la empujaba a madrugar todos los días durante muchos años a trabajar sin descanso para poder subsistir luego de un revés económico familiar? ¿Esa anfitriona de lujo que amaba recibir sus amigos en su casa?¿Las risas cuando le tomábamos del pelo diciéndole que el buffet no se le enfriaba sino que se le marchitaba, por su preferencia a las hojas verdes y su rechazo a “lo que engordaba”? ¿Y ese ovni que vimos una noche de luna llena en San Andrés? ¿Acaso su paladar recuerda el sabor del Rondón que nos preparó la Gorda Botero en la isla?¿La trágica muerte de uno de sus hijos? ¿El amor loco, incondicional, por sus nietos y sus sobrinos? ¿Sus campañas cívicas, su dedicación a Cali, su estoicismo y valor ante las circunstancias más adversas?¿Recordará cuántos momentos compartimos? ¿Cómo me brindó su amistad incondicional cuando yo atravesaba mi propio desierto sin oasis a la vista? ¿Cuando nos disfrazamos de brujas en un Halloween y de verde rana en St Patricks Day? ¿Esa paciencia cuando me enseñaba a lavar los platos sin que quedaran llenos de queso pegado? ¿De sus amores? ¿De sus desengaños? ¿Dónde los guarda?Lucía es Alicia. Alicia es Berta. Berta es Pedro o Juan o Guillermo o Lucas o Isabel... Ellos están. Ellos sienten ternura. Ellos se quedaron encerrados en sus cuerpos porque la niebla les arrebató sus recuerdos. Pero están. Somos nosotros los que los abandonamos, creyendo que no necesitan el calor de nuestra mano. Qué solos se quedan los vivos cuando nos vamos olvidando de ellos, cuando no existen invitaciones ni paseos.Lucía. Duermes con un osito de felpa muy estrujado. Jamás perdiste la ternura.PD: Ojalá Cine Colombia presentara su Premier de Still Alice para ayudar a la Fundación Alzheimer. Sería una mínima contribución para decirles a ellos que nosotros SÍ estamos. Y ellos también.

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