Se sabía

Se sabía

Abril 03, 2012 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Se sabía que el reinado de Useche sería breve. Por eso mismo, desde antes de su posesión me atreví a denominarlo Useche ‘el Breve’. No quiero referirme más al caso por el que lo tienen investigado, ni a la incompetencia manifiesta que nos demostró a los vallecaucanos en los pocos días de su gobierno. La rueda de prensa que concedió, llevando barra de barriadas que se desgañitaban gritando consignas popularechas, hasta sus propios gritos cuando casi nos deja sordos a los radio escuchas diciendo que estaba ‘mamado’ de la persecución, la oligarquía y etc., fue algo patético y bochornoso. Simplemente quiero recordarle que ni fue la ‘oligarquía’ quien lo tumbó, ni existe que yo sepa a ciencia cierta ninguna persecución política.Sería bueno que el ex supiera que la mayoría de los vallecaucanos somos los que estamos mamados de la politiquería, de las elecciones arregladas, de que usted se hubiera prestado para ser el muñeco de paja de los oscuros intereses de Abadía y de Martínez, ahora convertido en madre cabeza de hogar... Simplemente le deseo, para su futuro político, si es que lo tiene, que se dedique a estudiar, a aprender modales, a aprender a leer y a conocer sobre el Estado, la jurisprudencia y los deberes de un gobernante, porque hasta ahora no llega ni a pasar ‘la Alegría de leer’, texto básico en el que nos enseñaban a juntar palabras de corrido.Lo importante es lo que sigue. Por ahora, Aurelio Iragorri, ya experimentado en ‘interinidades’ catastróficas y en arreglar entuertos gubernamentales, hombre con experiencia y vena política, hijo de Aurelio, el senador eterno y nieto de Guillermo León Valencia, sabrá medio componer el caminado de esta cantidad de torcidos, limpiar un poco de polvo, cucarachas y ratas los recintos gubernamentales, y dejar las cosas más o menos claras para unas próximas elecciones atípicas, para variar.Lo que sigue es lo serio. Allí es donde hay que ponerle el cascabel al gato. Porque si se vuelven a lanzar al ruedo Jorge Homero, quien no tiene tampoco fama de ser una perita en dulce; Ubeimar, que no es ni chicha ni limonada y se adhiere sin pudor al mejor postor y los residuos del usechi-abadi-martinismo, pues seguimos, perdonen la expresión, jodidos. Sería la misma lavativa con distinto bitoque. Porque ya entre los tres alegres compadres se habían repartido el ponqué. Es poner de títeres, maquillados, las mismas caras. Y el Valle seguirá siendo el ‘hazmereír’ y la vergüenza del país. Necesitamos una cara nueva. Un candidato pulcro, sin enredos ni amarrado. Un hombre que sepa enderezar el camino de la CVC, que acabe con las nóminas paralelas y las intimidades inconfesables de los hospitales San Isidro y Departamental, un hombre que sea claro, firme, honesto y con capacidad de liderazgo. No dudo que en el Valle existen hombres o mujeres que serían capaces de tomar las riendas de este potro cerrero y pajarero en que se convirtió el Departamento y empujarlo de nuevo hacia el desarrollo sin corruptelas ni amangualamientos. A ver si los Roys, las Dilians, los Villegas y demás poderes que están detrás del trono y el poder, piensan por alguna, aunque sea la única vez, en el Valle del Cauca como Departamento y no como feudos de su propiedad.¿Quién se lanza contra el dinero y las maquinarias ya amarradas? ¿Quién será capaz de mandar donde sabemos tanta politiquería y desvergüenza y a unirnos todos, porque somos varios millones de hombres y mujeres decentes que queremos lo mejor para nuestra comarca, repito, unirnos para apoyar a alguien decente?Ojalá esta Semana Santa sirva de punto de reflexión... Dios bendiga al gobernador Iragorri. Le deseo personalmente la mejor de las suertes. No le toca un animal fácil de lidiar.P.D. Graves me parecen las dos renuncias: Juan Manuel Ospina en Incoder y Antonio Navarro Wolf en la Alcaldía de Bogotá. Sobre todo en momentos tan cruciales para el país, en su política de restitución de tierras, y en la capital, con el caos y el desgobierno hasta el momento de Petro. Funcionarios limpios, idóneos, honestos y serios. Dos grandes pérdidas.

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