Salvajes

Junio 05, 2017 - 11:40 p.m. Por: Aura Lucía Mera

Sábado 3 de junio. Ignoro cuál será el resultado de las ‘conversaciones’ entre el Gobierno y la población de Buenaventura. De todas formas quiero dejar constancia de mi protesta, que es la protesta de miles de ciudadanos que no tienen acceso a los medios de comunicación, por el salvajismo con que el Esmad ha arremetido contra los ciudadanos bonaverenses, quienes lo único que han pedido es que les devuelvan su dignidad arrebatada hace más de un siglo a base de mentiras y falacias.

Los titulares de prensa están acomodados al servicio de los empresarios. Hablan de las “cuantiosas” pérdidas económicas, sin tener en cuenta que lo que Buenaventura y sus habitantes hartos de pobreza y marginación se están jugando equivale a infinitos ceros a la derecha, mientras hasta el momento son considerados como infinitos ceros a la izquierda.

No tengo información de que los ‘empresarios’ que generan ‘riqueza’ con las mercancías que importan y exportan desde el gueto portuario hayan contribuido a la construcción de un hospital digno, con tecnología de punta, ni a formar líderes en educación, ni a ayudar para que se tenga agua potable (solamente para sus barcos y su consumo en el gueto), lo mismo con la energía.

Se consideran héroes -los del gueto- por seguir invirtiendo en sus negocios, pero más allá de las cifras económicas les importa un soberano bledo lo que sucede en el diario vivir de los ciudadanos que viven más allá de sus límites cercados, monitoreados con cámaras y de espaldas a la realidad. O sea a toda la población.

Conozco muchos empresarios y políticos del Valle y otros departamentos que se han forrado literalmente de billete con negocios en el Puerto. Muchos, la mayoría, lícitos, pero con la desfachatez propia de los ‘ejecutivos’ a quienes lo único que les importa son las ganancias.

Si a esto le sumamos los actos de barbarie injustificables de la Fuerza Pública, inclusive -he visto los videos- de la Esmad rompiendo a patadas y bolillazos vitrinas para endilgarles después la responsabilidad de los desmanes a los ciudadanos y justificar represión, detenciones y agresiones.

Mientras, las esferas gubernamentales, con sus guayaberas de lino, se lavan las manitos en homenaje a Poncio Pilatos y dilatan, dilatan las decisiones que se deben tomar: voluntad política. Acción. Educación. Salud. Agua. Energía. Vivienda. Empleo.

Bonaverenses. No cesen sus reclamos. Si ‘paran el paro’ les volverán a meter el dedo al ojo como lo han estado haciendo desde que los trajeron amarrados desde sus tierras de origen como esclavos sin derechos. Exijan. No más corrupción en sus gobernantes. No más mentiras de caciques políticos. No más marrullas.

No cedan a la tentación de responder con violencia. Eso es lo que buscan las autoridades para someterlos una vez más. Ustedes, ciudadanos de Buenaventura, se merecen el derecho de vivir dignamente y en paz. No caigan en los cantos de sirena de este periodo preelectoral, donde la feria de los promeseros tiene su primavera.

Este Gobierno. Sí, el del presidente Santos que ha logrado resultados admirables de cambio en aspectos claves para Colombia, así sus detractores no le reconozcan nada, tiene la obligación de dejar solucionados los problemas básicos de este municipio y entregarle la dignidad que se merece: salud, educación, vivienda, agua y luz. No es mucho pedir.

En cuanto a los salvajes del Esmad, esperamos ver sus acciones delictivas en las páginas impresas de los periódicos y saber de las sanciones que sus actuaciones bárbaras merecen.

¡No es a patadas y a mentira limpia que se construyen la paz y la dignidad!

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