Repudio absoluto

Repudio absoluto

Marzo 19, 2018 - 11:40 p.m. Por: Aura Lucía Mera

El comportamiento de Yamid Amat con la presentadora Kathy Bekerman la semana pasada es inadmisible. No sé si los colombianos, acostumbrados a tragar entero y ‘comer callados’ frente a todas las arbitrariedades que nos quieren meter, vamos a quedarnos indiferentes o a reaccionar solidariamente contra el abuso de este periodista que se cree intocable y está acostumbrado a hacer lo que le da la gana sin que nadie le chiste, como dirían los rolos.

A continuación transcribo el mensaje del doctor Abraham Kestenberg, respetado médico de la Fundación Valle de Lili, miembro de la Comunidad Judía, al respecto.

Abro comillas, "En el caso de Cathy se podría hacer la siguiente alegoría, igualmente ofensiva, pedirle a ese señor que escupa un crucifijo. Cómo es que alguien ‘tan culto y universal’ no sabe que obligar a un judío a hacer la señal de la cruz o arrodillarse se consideran las más humillantes y despreciables acciones. Los nazis eran expertos en hacerlo tomando de forma violenta a los prisioneros por la barba. Son los rezagos de la Inquisición”.

"Cuando obligas a un judío a persignarse o arrodillarse se interpreta como si estuviera renegando de su fe. En Europa Central cuando pasaba una procesión de la Virgen o de algún santo, los judíos se sentaban para no ser maltratados u obligados a arrodillarse... Salomón me hacía sentar de niño y yo no entendía por qué. Temblaba cuando pasaba una procesión."

Esto es, ni más ni menos, lo que pretendió hacer Amat al exigirle a Kathy que se santiguara en su segmento del noticiero Uno Dos Tres. Y al negarse ella, le exigió la renuncia. Inaceptable este trato a esta periodista. Repugnante. Repudiable.

Una afrenta hacia toda la comunidad judía de Colombia. A la que debemos importantísimos aportes culturales, científicos y empresariales. Un irrespeto a la libertad de cultos. Una verguenza.

La comunidad judía forma parte de Colombia. Somos hermanos. Yo, personalmente, cuando descubrí que mi apellido materno Becerra venía del apellido Negel y que mis ancestros españoles eran originalmente judíos ‘conversos o marranos’ me sentí orgullosa. Así, durante siglos esta rama de mi familia haya practicado la religión católica.

Además, la mayoría de los colombianos somos de origen judío. Arboledas, Vallejos, Piedrahitas, Alvarez, De la Calle, Romeros, Romanes, Alvarados, Cáceres, Navias, Cruz, Ferreiras, Delgados. Valencias, Rodríguez, Moras, Jaramillos, Santos, Domínguez, Garcías, Sardis, DeLima, Aragón, Castillas, Eder. Caycedos, Zapata, Ramirez, Toro, Vallecilla, Quintero, Caballero, Nieto. Mesa, Duque, Palau, Pardo, Calderón, Molina, Luna, Colmenares, Gutierrez, Parra, Fernández, De Soto, Carvajal, Iglesias, Gallos, De Francisco, Cabrera, Campo, Zorrilla, Tejadas, Contreras, Torres, Callejas, Herrera, Escobar, Vaca, Buenaventura, Materipon, Lago… y seguirían miles de miles. Que por físico culillo los ancestros, para evitar la persecución de Isabel y Fernando, en algún momento se ‘convirtieron’ para sobrevivir.

Así que en nombre de toda la comunidad judía y de los cientos de miles de nosotros los renegados pido solidaridad para Kathy y sanción rigurosa para este arrogante personaje pupilo del gran maestro Alberto Acosta, donde hizo sus primeros pininos periodísticos, y se alejó de su mentor cuando lo vio enfermo y arruinado. Recuerdo las palabras de Alberto poco antes de morir "Yamid jamás me visitó, debió creer que el cáncer era contagioso."

O sea que de este personaje endiosado y marrullero puede esperarse cualquier cosa. Menos esta. ¡Solidaridad total con Kathy y repudio absoluto a esta afrenta del intocable Amat!

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