Próximas elecciones

Próximas elecciones

Diciembre 14, 2010 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Ya se sabe. Burro amarrado. Si el Valle, como escribió un columnista de este diario el domingo pasado, está tan en la olla, tan endeudado, tan sin salida, al punto que nos van a degradar con toda la razón, y nos lo merecemos, ¿por qué, repito, esta avalancha de candidatos? ¿Qué oscuro propósito existe detrás de esta contienda? No hace falta tener la bola mágica ni ser el Mago de Oz para saberlo de memoria. Porque el que gane, y lo más probable es que triunfe un PIN o un amanuense del destituido y nefasto Abadía y su banda, lo que quiere a toda costa es, en esos once meses fatídicos, acabar de descuartizar el Departamento. Lo sabemos todos. Blanco es, gallina lo pone y frito se come... No entiendo de leyes ni de incisos de la Constitución, pero lo más sano, lo más racional, lo más decente, sería que se suspendieran estas elecciones amañadas y con nombre propio. O que los candidatos a lo que resta del botín tuvieran la dignidad de renunciar a sus aspiraciones. Pero sé que esto sería pedir un milagro, y esa clase de milagros tan buenos no se dan en este Valle de agua mezclado con lágrimas, rabia, desespero y miseria. Acabemos de ahogarnos. Volvámonos corregimiento. Creo que nos irá mejor. Y quién quita, a lo mejor los grandes males a veces sirven para grandes remedios, para que tengamos conciencia, para que despertemos de este letargo en que vivimos los pertenecientes a la ‘sagrada orden del bramadero’, o sea a todos los vallecaucanos. No solamente los ríos son los enemigos del Valle. Sus desbordamientos son el resultado de deforestaciones, de diques mal construidos, de rapacidad de la CVC, de la indiferencia de muchísimos gobernadores que ahora se lavan las manos. Sí. Abadía fue la copa que derramó el vaso, la tapa del congo, pero cuántos años no hemos soportado indiferentes a mandatarios politiqueros, mentirosos y clientelistas. Hagamos memoria. No sale ninguno bien librado. Por lo menos en los últimos 30 años. Siguen corregimientos y municipios sin agua potable. Sin escuelas bien dotadas. Sin alcantarillado. Sin planeación urbana. Se permiten las construcciones piratas y las invasiones. Se aumentan las nóminas paralelas. A propósito, causan risa, por no decir llanto, las respuestas de la actual Directora del Hospital Departamental al reportaje que le hicieron en El País el domingo. Me pregunto, ¿para qué esos reportajes si sabemos que todo lo que responden es amañado y no corresponde a la realidad? Ojalá hagan una investigación seria en ese Centro y destapen la olla podrida que burbujea a reventar. Cambio de tema. Bellísima la iluminación navideña de este año. Tanto en la Calle 5 como en la 25. Felicitaciones al Alcalde. Ojalá todos los caleños conozcan esa iluminación, y caigan en cuenta que sí se pueden recuperar zonas y que Cali es más que unos pocos kilómetros de Avenida Colombia. No comparto las críticas que le están lloviendo al Alcalde Ospina. Creo, honestamente, que, dentro de lo posible, porque somos una ciudad ingobernable, caótica, intolerante y sin identidad, ha logrado, contra viento y marea cambiarle la cara, darle un rostro más amable y más vivible a sus habitantes. Me preocupa, eso sí, que no pueda abotonarse la camisa, pero sí coordinar los dedos para los Twitter. Le deseo pronta y franca recuperación. P.D. Estupenda la novillada en Cañaveralejo, del sábado 11. Novillos bien presentados y bravos de Ambaló y Ernesto González. Orejas, indulto, vuelta al ruedo de novilleros y un toro. Alegría y colorido. Buenos carteles para la Feria Taurina. Ya suenan los clarines.

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