Por un pelo nos salvamos

Por un pelo nos salvamos

Diciembre 28, 2010 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Por un pelo. Sí, por ahora estamos salvados por un pelín o, como dicen los estudiantes, por la campana. En buena hora el presidente Santos ordenó aplazar indefinidamente las elecciones de gobernador para el Valle. Elecciones que, como escribí en una columna anterior, ya tenían burro amarrado y nombre o nombres propios. Falta que el ex Villegas nos cuente por qué decidió apoyar al candidato del PIN; lo hemos preguntado varios columnistas, pero parece que el ex mandatario ya no lee periódicos. O no quiere responder. La pregunta nunca se la formulamos a Dilian, porque ya sabíamos por qué.Del otro candidato, el del Ubeimarismo y liberalismo, me parece una osadía y una burla que se atreviera a colocar vallas publicitarias con el eslogan de que podía cambiar al Valle… en once meses. Por Dios, ¿quién se cree que somos? ¿O es que la soberbia arrasa hasta con el más mínimo sentido del principio de realidad?Ahora se unen para protestar y convocar la Constitución y la democracia. El famoso ‘derecho a elegir y ser elegido’. Un poco más de respeto, señores, con este Departamento sumido en la mayor catástrofe de su historia. Además de la corrupción y otros adornos.calles y avenidas. La mugre. El caos de movilidad. ¿Hasta cuándo una cabalgata degenerada por los corredores viales más congestionados? ¿Hasta cuándo el cagajón de caballo, las botellas vacías tiradas en los andenes, los borrachos bailando en los espacios públicos, las jovencitas con las caras desencajadas por la droga? Recorrer Cali en este comienzo de Feria es como si de pronto nos hubieran lanzado de un sopapo a la caldera del diablo. ¿Esto es Es el momento de replantearnos, todos los vallecaucanos, qué queremos de nuestro Departamento. Quién queremos que lo gobierne. Qué derrotero trazarle. Qué futuro labrarle. Ojalá estas elecciones las pospongan del todo y las empaten con las nuevas. Mientras tanto, pensemos con la cabeza y la mano en el corazón. No podemos seguir cohonestando tanta vagabundería.Cambio de bola, como en el tenis. ¿Con qué cara le va a responder el alcalde Jorge Iván Ospina a Cali? El colapso total de sus Feria? ¿Dónde quedó la ciudad? ¿Qué estamos haciendo con lo que una vez fue una ciudad ejemplo de alegría y civismo? ¿Cuánto dinero recogió el Municipio en el salsódromo para los afectados por el invierno? ¿Si se justifica esta pachanga desenfrenada, alcoholizada, violenta y caótica?Realmente no lo sé. Lo que he visto hasta ahora es patético. Si esto es alegría, a mí que me esculquen. Esta es la Feria de los expendedores de droga y alcohol. Lo demás son cuentos. Mientras tanto crece la audiencia en los hospitales. Urgencias, pabellones de niños quemados y jóvenes con sobredosis, heridos y detenidos. Viva Cali pachanguero. Que siga la rumba. Al fin y al cabo Cali es Cali y lo demás es loma… No nos vayan a confundir con otras capitales más normales, qué pereza. Lo lindo es ser el ojo del huracán. Feliz Año.P.D. Nueva hazaña de los cementerios metropolitanos… leáse arzobispales… sacan los restos, meten las cajitas en fosas comunes y revenden el espacio comprado por debajo de cuerda. Ojo con sus muertos queridos. También los desaparecen. Amén.

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