Paradojas

Julio 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Estoy fuera de Cali, pero como “donde está el corazón ahí estoy yo”, leo todos los días los periódicos y me mantengo informada de lo que sucede en mi ciudad. Tengo que decir que cada vez entiendo menos la paradoja de Incolballet. Sus alumnos, aquellos que de niños no tenían más esperanza que vivir marginados, consumir drogas y pertenecer a una pandilla de barrio, con un destino incierto y muchas probabilidades de jamás conocer la adultez, por ser víctimas de un balazo o una puñalada o pasar su juventud en una cárcel hacinados como animales, lograron, gracias a Incolballet triunfar, conocer otros países y mejorar su calidad de vida en todos los aspectos.Gloria Castro. La artífice de este milagro. Con su experiencia, su pasión por el ballet, su disciplina férrea y su terquedad luchadora contra todos los molinos de viento y palos en la rueda que se le han atravesado desde hace más de 30 años, sigue cosechando triunfos a nivel internacional.Recuerdo la noche en que la luna ahuyentó una lluvia incipiente para poder aplaudir emocionada ese desfile de alumnos, desde los más pequeños, ya caminando erguidos y armoniosos, hasta los mayores. El albero, hasta las banderas. Y las pieles ‘arrozudas’, al mejor estilo Grisales, de los miles de espectadores.Sin embargo y a pesar de todo Incolballet está al borde de cerrar sus puertas. La razón de siempre, falta de presupuesto. Ni el Municipio, ni el Departamento, ni el Ministerio de Cultura tienen “un centavo” para la Institución. Como siempre la cultura es la cenicienta sin zapatitos de cristal y la más huérfana de todas las cenicientas es Incolballet.En cualquier país, ciudad o vereda de cualquier parte del mundo civilizado o sensible esto jamás pasaría. Pero como en Cali, y ya lo expliqué en un anterior artículo que sacó ronchas, Gloria Castro ha sido el blanco de los dardos cargados de veneno desde sus comienzos. No quiero volver al tema. Pero es imperdonable que esta institución bandera, que debería ser nuestro principal orgullo y patrimonio siga pasando penurias económicas.La única esperanza parece ser que a partir del 7 de agosto con cambio de gabinete el Ministerio de Cultura quede en manos menos parcializadas sobre esta Institución concretamente. Si este caos hubiera sucedido en Medellín, la ciudad entera se hubiera unido para protestar. Pero en Cali cosa parecida no sucederá jamás.Incolballet merece apoyo, respeto, presupuesto. No tiene por qué continuar mendigando migajas para poder subsistir. No se trata de hacer bazares, ni subastas, ni desfiles de moda “para ayudarle”. Es responsabilidad del Ministerio, del Departamento y del Municipio. Punto. Incolballet está muy por encima de rencillas parroquiales. Es una Institución que ha logrado lo que ninguna. Formar bailarines que triunfan en los escenarios internacionales mas importantes. Londres, Moscú, París. A ver si nos pellizcamos de lo que está en juego de una vez por todas...Otra paradoja es la Fundación Circo para Todos. Otra escuela de artes circenses con formación de bachilleres. Otra oportunidad para los niños y jóvenes que no tienen ninguna. Tiene que volver por donde se fueron. Recobrar lo que algún día fue. Cuando El Cirque du Soleil contrataba sus alumnos y estos triunfaban allende el mar.Paradojas de una ciudad, que a pesar de crecer en habitantes, hoteles y empresas sigue conservando una mentalidad pastoril, provinciana, individualista, en la que los proyectos no se miden por su importancia, sino que tienen que tener nombre propio.P.D. ¿Mincultura ya explicó cuánto es el presupuesto para Incolballet versus el de la Bienal de Danza de Cali? Todavia estamos a tiempo. No ha llegado el 7 de agosto...

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