Palmaseca: el total abandono

Noviembre 23, 2010 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

A ver si el Alcalde de Palmira despierta de su letargo. Letargo e indiferencia que han ostentado todos sus antecesores. Porque no hay derecho. Repito. No hay derecho para que el corregimiento de Palmaseca, donde funciona un aeropuerto internacional, la Licorera del Valle, el Estadio del Deportivo Cali, El Emad (donde se procesan las basuras antes de seguir su camino hacia Yotoco), y la fábrica Italcol, se encuentre en el estado de abandono y miseria en que se encuentra.Los vallecaucanos pasamos raudos y veloces por la ‘recta’ y no tenemos conocimiento de nada de lo que sucede en este corregimiento, enmarcado en uno de los entornos más bellos del Departamento. Pues les cuento. Y si se les ponen los pelos de punta al conocer la cruda realidad, pues tanto mejor. A ver si la Gobernación y la Alcaldía de Palmira se tocan, y hacen algo al respecto.No tiene agua potable. Sus habitantes tienen que desplazarse hasta la Licorera de lunes a viernes para llenar tarros y baldes para el consumo. De otra forma el cólera que azota a Haití ya habría diezmado la población. El Centro de Salud funciona solamente una vez a la semana. Médico general. Insumos mínimos. Tal vez alcohol, algodón, alguna aspirina y antidiarréico. No cuenta con ambulancia. Servicio de odontología una vez cada quince días.Sitios de recreación inexistentes. Una escuela que funciona precariamente por las mañanas como primaria y por las tardes como bachillerato. Su Iglesia sólo abre las puertas a los feligreses los sábados a las seis de la tarde. Las calles, uno lodazales que más parecen trochas de mulas -al respecto parece que según los presupuestos otorgados, deberían tener las vías pavimentadas, pero la platica se esfuma continuamente-.Altísimo índice de analfabetismo entre adultos y jóvenes. Menores de edad trabajando a destajo con salarios de hambre. Lo mismo adultos y ancianos. Total ignorancia sobre los peligros del consumo de drogas y alcohol que cada día se incrementa. Nidos gigantes de abejas africanas, que ni Rozo, ni Palmira se dan en la tarea de erradicar y se pelotean continuamente la responsabilidad.Total apatía y desaliento de los habitantes, que se sienten totalmente abandonados a su suerte. Una Junta de Acción Comunal que no sirve para nada y cada uno de sus miembros barren para adentro y no lideran ningún proyecto ni se interesan por su comunidad. Jóvenes y niños que prefieren reciclar cobre robado que funden en un sitio donde funciona, parece, el cartel del cobre, y todo el mundo lo sabe y nadie dice nada.¿Podrá esto seguir así? ¿En el corregimiento privilegiado del Aeropuerto, la Licorera, el Estadio, el Emad y la fabrica Italcol? ¿Podrá ser posible que el Alcalde de Palmira siga ignorando al corregimiento que debería ser líder y estrella de su Municipio? ¿Será que no le importa un pito a la Administración de la anémica Villa de las Palmas la suerte de esta comunidad tragada por la desidia y el abandono? ¿Qué hay tras todo esto?Creo que la Gobernación del Valle y el municipio de Palmira tienen la obligación de dar la cara y responder con claridad qué pasa y por qué. Y si es de destapar más ollas podridas, pues que se destapen. Y para que se caigan de ‘pa-tras’… Palmaseca quiere convertirse en Municipio… Ahí les queda esa perla…

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