“Nos están ganando los indígenas”

Mayo 22, 2012 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

“Un manotazo duro... Un golpe helado” sentí en todo mi esqueleto al leer los mails intercambiados por los generales en retiro Eduardo Santos y Jorge A. Galvis proponiendo “remover al presidente Juan Manuel Santos de su cargo”. En las misivas también se afirma: “Requerimos un mandatario de verdad” y se propone, a sangre fría, “acabar con tanta gente sobrante”, “acabar con los bandidos de arriba”, porque “nos están ganando los indígenas...”.Escalofriante. Esquizofrénico. Inaceptable. Estos intercambios epistolares sí deberían ir a la Corte Internacional de Derechos Humanos, pues están invitando, ni más ni menos que a un golpe de Estado y muy posiblemente a una guerra civil. Ni conozco los Mayores retirados ni los quiero conocer. Pero sí sé lo que sucedería en Colombia si se viniera un golpe militar. Pareciera que en este país todavía no hubiéramos asimilado lo que sucede con los dictadores militares de ultraderecha... Pareciera que nadie tuviera la suficiente memoria para recordar a Pinochet, a Videla, a Somoza, a Franco, a Hitler, a Mussolini.Nos damos el lujo de jugar con candela sin darnos cuenta que las cuerdas de rompen por lo más delgado. Y una vez rotas, no hay nadie que las pueda volver a juntar. La única realidad, monda, lironda, tajante, es que Colombia se está polarizando cada vez más. Y la culpa, así me caiga de primera el sablazo, la tiene el expresidente Álvaro Uribe, quien desde su mente alterada, aviva el fuego y la cizaña. Ojalá en este país existiera un psiquiatra con los suficientes cojones para explicar el perfil sociopático del expresidente, enfermo de ira, resentimiento y huérfano de poder, quien no se parará en su afán de azuzar odios.Mientras tanto, lo único sensato que podemos hacer 40 millones de colombianos es bajarle el tono a la polarización entre “los buenos de la derecha” y los “bandidos de la izquierda”. Ahora, según los Mayores, se abrió otro frente sospechoso y condenable, el de “los indígenas”.Son las polarizaciones irracionales y dementes las que llevan a una guerra civil. Y ya en Colombia nos venimos matando desde hace más de 60 años... Liberales contra conservadores, conservadores contra liberales, campesinos contra empresarios, empresarios contra guerrilla, paramilitares contra guerrilleros, delincuentes contra otros delincuentes, carteles de droga contra otros carteles, pandilleros contra estudiantes, la lista sería infinita. La triste y macabra verdad es que la vida no vale nada... “y el resto vale menos”.Estamos ante una disyuntiva seria. O nos aprendemos a respetar las opiniones, a proponer debates de fondo, a perdonar y hacer actos de contricción verdadera, a acercarnos como hermanos que somos, de sangre y de territorio, o convertiremos una vez más nuestro país en un infierno. ¿Eso es lo que queremos para nuestros sucesores?Como muy inteligentemente afirmaron los familiares de Fernando Londoño, “no importa si el atentado fue de la derecha o la izquierda”. Es inadmisible, y salvaje. No podemos admitir estos actos terroristas que sólo buscan la sangre y la desestabilización.A Fernando Londoño, a su familia, al presidente Juan Manuel Santos todo mi respaldo y solidaridad. A los que proponen el ruido de sable y el repiqueteo de las botas, mi rechazo total.Tenemos el deber moral, civil y ciudadano de buscar la paz, la reconciliación y archivar odios atávicos e irracionales. Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

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