Nadie gana las guerras

Junio 04, 2013 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

A setenta kilómetros escasos de Madrid queda Buitrago de Lozoya. Un pueblo olvidado de las rutas turísticas. Una pequeña isla formada por dos brazos del río del mismo nombre, que sirvió como punto estratégico primero de los árabes y luego del cristianismo. Una muralla la arropa y sus calles peatonales nos llevan por el túnel del tiempo y la historia.Lozoya se encuentra en el Piedemonte de Somosierra, uno de los Escenarios mas violentos y sangrientos durante la guerra civil española en la que se batieron sin contemplaciones republicanos y nacionales. Actualmente el sector se denomina turístico, ente como “Frente de Somosierra sector Piñuecar -Gandullas”. Una ruta para caminantes y mochileros, demarcada para que “Los turistas abran los ojos y el corazón al recorrerla, ya que en esta tierra hombres y mujeres defendieron su razón y la regaron con su sangre. Y que su recuerdo perdure en la memoria de los visitantes aun cuando ya casi todos los participantes hayan desaparecido”.Se pueden observar los Centros de abastecimiento, las cocinas de la tropa, las trincheras de cada bando, las posiciones defensivas etc. Restos de ametralladoras, el parapeto de la muerte, pedazos de cascos y puntos de vigías. Toda la ruta señalizada con áreas de descanso, sitios para beber agua y ofrecer al caminante todo el confort que requiera.El tiempo pasa, los muertos sí se olvidan. Las heridas se remiendan y un silencio generalizado impide tocar casi ochenta años después ciertos temas.¿Quién gana las guerras? Nadie. Los muertos se convierten en polvo, las ideologías cambian y siempre la sangre derramada es en vano. La Guerra de España se convierte en iconos turísticos. Las Cruzadas También. Las invasiones de los Bárbaros son recuerdos.Sin embargo se sigue derramando sangre inocente. Sirios por miles, Iraquíes siguen bombardeándose, judíos y palestinos, el mundo entero parece obsesionado en su orgía de sangre, sangre vertida sin ningún sentido, siempre motivada por intereses de poder o políticos.La revista Semana, en la mejor investigación que se ha hecho en Colombia nos acaba de sacudir el alma con las cifras escalofriantes de que en nuestro país, a la vista ciega de todos, tenemos más de cinco millones de víctimas asesinadas, violadas ,desplazadas, torturadas en este conflicto infernal que dura más de sesenta años.Si perdemos esta oportunidad única de negociar la paz, no tendremos derecho alguno ni justificación para contarle a las nuevas generaciones. Todos somos responsables de estos cinco millones de víctimas y todos sin excepción somos responsables en estos momentos de apostarle a la paz y a construir un nuevo país.No más sangre.

VER COMENTARIOS
Columnistas