Mujeres que se atreven

Mujeres que se atreven

Mayo 08, 2012 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Periodistas que han arriesgado su vida. Que han tenido que buscar asilo en otros países. Mujeres que con la fuerza de la palabra escrita han denunciado atrocidades. Se han atrevido a hurgar hasta lo más profundo de las heridas abiertas de Colombia y no les ha temblado la mano para poner sus dedos en esas llagas lacerantes. Han destapado ollas. Con sus libros nos han ayudado a comprender, o por lo menos, a conocer lo incomprensible de nuestro historial de violencia, muerte y sangre.Hoy quiero referirme a tres de ellas. Jineth Bedoya Lima, Olga Behar y Carolina Ardila Behar. Una, adentrándose en las mismas fauces de la guerra, en selvas, pantanos y montes. Las otras dos, viajando hasta Israel para confrontar al mercenario Yair Klein en sus propios terrenos, inmune de cualquier condena en Colombia, contándonos el origen del paramilitarismo en nuestro país.‘En las trincheras del Plan Patriota’, libro editado por Intermedio, Jineth logra, sin tomar partido, contarnos los entretelones de los últimos seis años de esta guerra demente entre el Estado y las Farc. El negocio imparable del narcotráfico que alimenta la violencia y financia armas. El poder de la guerrilla que dista mucho de estar menguada, el valor de los soldados del Ejército cuando tienen que internarse durante días y noches, atravesando ciénagas, trepando monte, despejando selva, muchas veces sin las mínimas condiciones de alimento y protección. Los aterrizajes suicidas de helicópteros en plena manigua, la desesperación de ver compañeros muertos o heridos gravemente sin posibilidad de ayudarlos.No en vano a Jineth le otorgaron el Premio Mundial al Coraje Periodístico en Nueva York y el Premio Internacional a la Libertad de Prensa en Toronto, Canadá. Esta mujer que no se detiene ante vejaciones, abusos, amenazas de muerte, no dudó un instante en internarse en el Yari, en Miraflores, en Cartagena del Chairá, el Caguán, escondiéndose de las ráfagas de balas, metiéndose en los pantanos, para ser testigo presencial de las acciones del Plan Patriota, la más grande operación militar de nuestra historia reciente.‘El Caso Klein’. Olga Behar y su hija Carolina logran lo que nadie había logrado. Entrevistar a Yair Klein en su residencia en Israel. Este personaje, mercenario de profesión, quien acude donde le llaman a enseñar a matar (defenderse, sostiene él), quien fue invitado a Colombia a “entrenar jóvenes para ayudar a exterminar la guerrilla”, y así dar nacimiento al más macabro ejército ilegal que ha tenido el país. El paramilitarismo, que se convirtió en máquina de guerra, de tortura, de crímenes de lesa humanidad. Este libro, muy bien logrado, nos muestra el cinismo del mercenario, quien en ningún momento admite ninguna culpabilidad, ni mucho menos tiene ‘memoria’ para nombrar de frente, con nombres y apellidos, a los verdaderos responsables de su presencia en Colombia. Klein cuenta su versión de su vida, con la frialdad de un sociópata, incapaz de ninguna introspección, y menos, de sentir remordimiento, culpa o vergüenza. Sigue en su olimpo, protegido por la alcahuetería de su país, intocable. Ojalá algún día pueda ser juzgado, y se conozca la verdadera y horripilante historia que hay detrás de este sujeto.Ya Olga se la había jugado toda en ‘Señales de humo’ y ‘El clan de los doce apóstoles’. No tiene pelos en la lengua. Y si sabemos leer entre líneas, desenmascara a Klein con una sutileza sólo propia de los grandes periodistas.Son dos libros que todos los colombianos deberíamos leer. Es la única forma de conocer nuestra historia. Felicitaciones a Jineth, a Olga y a su hija Carolina, quien empieza con paso firme esta delicada y apasionante profesión.P.D. ¿Seremos capaces de elegir un verdadero líder para El Valle? ¿O seguiremos con los pelos de la misma perra?

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