La luna roja

La luna roja

Septiembre 29, 2015 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

“Cuando sale la luna se pierden las campanasy aparecen las sendasimpenetrables.Cuando sale la luna,el mar cubre la tierray el corazón se sienteisla en el infinito”.Fragmento del poema La luna asoma, Federico García LorcaSegún la Carta Astral, la luna roja significa el cambio, dejar atrás las cosas que ya no cuadran con nuestras vidas. Fortalecer nuevas iniciativas. Es un comienzo o un final.Coincide esta maravilla natural, ese lapso en que la tierra cubre con su sombra la superficie lunar, y la luz del sol la tiñe de rojo. Me cuentan que en Subachoque las estrellas iluminaban diferente, vestidas de fiesta celebrando en el firmamento.Amo la luna, a través de ella envío besos a los seres amados que ya han partido, así los siento cerca. A lo mejor ellos también la están viendo desde su nueva dimensión. El domingo la pillé cuando inició su ascensión por el oriente. Enorme. Brillante. Seguí su trayectoria, agradeciendo a la vida este regalo. Sin embargo, la única nube del cielo caleño la opacó en el momento en que se disponía a desnudarse impúdica, seductora y diferente.No niego mi frustración. Sentí el abandono del amado que no llega a la cita. Pero sentí también su presencia poderosa, su energía, su conexión con la Tierra, su dominio sobre mareas, su vigilancia atenta y silenciosa. Ella, la que enamora toros, inspira poetas, escritores y músicos. Ella que nos vigila y es testigo de lo que hacemos. Imperturbable, pero decisiva en cada una de nuestras vidas desde el comienzo de la humanidad. Sin ella y sin el sol no existiríamos. Somos el fruto de esa conjunción.La luna roja coincide con el encuentro en el que se miran a los ojos y se estrechan la mano, el máximo jefe de los colombianos y el máximo jefe de la insurgencia.La luna roja ya no está vestida de sangre. La luna roja ahora es rojo amor, rojo pasión. Nos manda a decir que se inicia una nueva era. La era de la reconciliación y el perdón.Los astros están alineados. Todo está preparado para comenzar la nueva Colombia. Una Colombia en la que todos tengamos cabida, oportunidades, dignidad y respeto. Una Colombia que deja atrás rencores, ambiciones, personalismos y egoísmos. Una Colombia que una sus manos, se mire de frente y deponga odios.Todos estamos involucrados. No existen buenos y malos. Desde la Colonia le dimos permiso a esta lucha fratricida que jamás ha cesado. Hasta este momento en que tenemos “una segunda oportunidad sobre la tierra”. Somos hermanos. Cambiemos como la luna, el rojo sangre por el rojo amor.***PD: Hoy es la comida de Gala del Instituto Tobías Emanuel que cumple sus bodas de oro. Lo que se inició como una semilla de mostaza plantada con amor para ayudar a esos seres especiales, ahora es una institución modelo en América Latina. Felicitaciones a Leonor Salazar y a su equipo, a Álvaro H. Caicedo quien de la mano de Hilda Lourido, su compañera de vida ya ausente, sembraron esta semilla. También a través de la luna un beso especial a Timothy Loeb y a su pequeño Tobías quienes hicieron posible que este sueño se convirtiera en realidad.

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