La gangrena

Julio 12, 2016 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Cuando llega la gangrena lo único posible para salvar la vida del paciente es amputarle la extremidad podrida. Cualquier otro tratamiento paliativo es prolongarle la vida de una manera artificial y ficticia a sabiendas de que morirá de una forma más dolorosa e indigna.El HUV, léase Hospital Universitario del Valle, viene enquistado de tumores gangrenosos, envenenados, podridos desde hace muchísimos años. Desde que se empezó a politizar y se fue convirtiendo en botín burocrático de las gobernaciones de turno y de los caciques políticos, amén de sus varios sindicatos que, además de fortalecerse y volverse intocables hicieron y deshicieron a su antojo, sin que ningún director tratara de ponerle coto al asunto a excepción del doctor Jaime Rubiano, quien se enfrentó al ruedo de estos toros retorcidos y mañosos.Las fuerzas oscuras lograron montarle un andamiaje hasta que consiguieron su renuncia, creyendo que se saldrían con la suya. Pero la pelota se les está devolviendo y cada vez los investigadores encuentran más quistes podridos y hediondos.Ahora los directores encargados tratan de darle vida artificial con movidas que se sabe de antemano no conducirán a nada, salvo prolongar la agonía del gangrenado.Lo único viable es que el Gobierno Departamental, con el apoyo del Gobierno Nacional, se amarren los machos y lo liquiden. Creo que la gobernadora Dilian Francisca Toro tiene el valor de hacerlo, así muchos fariseos y uñiembolsados se rasguen las vestiduras.Solo partiendo de cero. CERO, en mayúsculas, podrá recuperarse ese Hospital que en algún momento fue el más importante de Colombia. Si ni se sacan todas ratas que circulan por esos pasillos, jamás se erradicará la gangrena. Se volverán a producir como lo que son, ratas contaminadas.Es absolutamente inaceptable el que el 24 y 25 de diciembre, uno de sus más reputados anestesiólogos sacrificara su Navidad en familia para estar de turno sin sueldo por si se presentaba una emergencia, todo en vano porque ningún cirujano se presentó. Gracias al doctor Laureano Quintero, apóstol de la salud, existen algunos servicios. Esto para dar un ejemplo de lo que actualmente sucede.La raíz del mal está en el fondo. En la politiquería enquistada. En el manejo deshonesto de muchísimos funcionarios. En los intereses particulares de otros tanto. En la corrupción continua y soterrada que lo viene minando desde épocas inmemoriales.Borrón y cuenta nueva. Si el Departamento del Valle quiere salvarle la vida a uno de sus pacientes más valiosos, tiene que amputarle la gangrena. Cuando se toca fondo se inicia una nueva vida. Si queda alguna célula podrida, la enfermedad volverá a reproducirse con más fuerza.Creo en la salvación del HUV. Deseo con toda mi alma que se recupere y pueda volver a su antiguo esplendor como un Centro de Salud eficaz, honesto y profesional donde lo más importante es servir a su Departamento con la dignidad que este merece. Pero creo asimismo que la solución es amputar definitivamente lo podrido, que no es la totalidad pero si lo más mortífero, y empezar a cuidarlo con amor para lograr su total recuperación.Muchos vallecaucanos que aman el Hospital ayudarán a la Gobernadora en esta tajante pero necesaria decisión. No más ratas. Amputación y fumigación. ¡Así el HUV volverá a la vida y conocerá un nuevo amanecer!

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