Fundación sin función

Fundación sin función

Abril 24, 2012 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Me remito a los hechos. Nada personal. Estos hechos hablan por sí solos. En 1971, veintiún accionistas de la Sociedad Plaza de Toros resolvieron crear una Fundación sin ánimo de lucro para que la ciudad de Cali se beneficiara en obras de interés e importancia social para la comunidad, y evitar que los impuestos se fueran para Bogotá.En los Estatutos dice textualmente: “Se constituye la Fundación para prestar asistencia pública o social, protección a la vejez, a la infancia, caridad..., etc”. “Para la obtención de dichos fines, la Fundación podrá organizar espectáculos taurinos, siempre y cuando los rendimientos económicos se destinen exclusivamente a incrementar su propio patrimonio y a cumplir sus objetivos estatutarios...”.Vamos a quitarnos las máscaras y a ver la realidad. Duele pero es la realidad actual. En los últimos diez años el patrimonio, que ascendía a cuatro mil millones de pesos, actualmente es de 167 millones de pesos, constituido por valorización contable, y arbitraria, de cuadros, estatuas, retratos de su pertenencia... Ya en 2009 la Revisora Fiscal dejó constancia: “De continuar con pérdidas importantes recurrentes se vería comprometido el objeto Social de la Fundación...”.La realidad también es que la Fundación en los últimos 10 años no ha realizado ninguna obra de interés social y benéfico para la ciudad, como lo hizo en sus momentos de esplendor: Fundación Caminos, hospitales, entre otros. A menos que la Escuela Taurina se pretenda incluir como obra social. Por lo tanto, es falso afirmar otra cosa. No sé en qué estaba pensando mi colega Retrepo Potes en su última columna referente a este tema.Actualmente, las pérdidas ascienden a 1.500 millones de pesos. Al Municipio de Cali se le adeudan por lo menos 700 millones de impuestos, lo que constituye un detrimento a la ciudad. Ya el exgobernador Lourido le había cancelado la Personería Jurídica, pero Useche, el ‘Breve’, se la devolvió... Tal vez su único acto legislativo. Parece que ahora la Fundación esta próxima al embargo.¿Qué soluciones se ven? La única, liquidar la Fundación, que de entidad modelo pasó a ser un nido de componendas y de mentiras. Se convirtió en el negocio particular de algunos ganaderos del Valle que se autovenden sus encierros casi al doble de las otras Plazas, se rumora que existe trampa y doble boletería, que los abonos se revenden... En fin, miles de cosas. Pero no es mi ánimo atizar esta hoguera.Se llegó la hora, con la bendición de dos gobernantes cuerdos y honestos, el Gobernador (E) Iragorri y el alcalde Guerrero, que Eduardo Estela, representando a la Fundación, y Alfredo Domínguez Borrero, a la Sociedad Plaza de Toros, llegaran a un acuerdo de fondo. Un entendimiento entre las partes. Se acabara de una vez por todas esta Fundación fachada y alcahueta que logró acabar con la mejor Feria taurina de América, y convertirla en un festejo de tercer orden, sin público ni toros.Si Cali pierde este cuarto de hora, se perdió la Plaza. En momentos en que está ad portas de negociar algo muy importante con grupos económicos de peso pesado, que la sacarían de todas sus afugias. Pero primero se tiene que poner en orden la casa. Y barrerla bien. Que Dios reparta suerte y sensatez.P.D. España y Francia han declarado las Corridas de Toros Patrimonio Cultural de la Humanidad. ¿Y Colombia qué? ¿No vamos a unirnos ni en esta coyuntura?

VER COMENTARIOS
Columnistas