El Niño Dios amputado

Febrero 21, 2012 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Siete de diciembre. Se encendieron las velitas en el Resguardo Indígena Batatal, en el municipio del Dovio.Richersleyder Onagama Yagari acababa de nacer un mes antes. Acostadito en su cuna, dentro del bohío, lo alumbraban las velitas como a un niño-dios recién nacido. A lo mejor movía sus piernitas mientras su padre, el cacique Hernando Onogama y sus familiares celebraban alegres esa noche de luz.De repente el rancho ardió en llamas. Una de las velas que iluminaban la habitación del recién nacido se cayó al suelo y el fuego se esparció como un infierno, arropando al bebé en lengüetas ardientes. Lo sacaron como pudieron. Lo envolvieron y lograron llegar al Hospital Universitario del Valle, en la madrugada. Esa noche de paz y alegría terminó en la más horrible de las pesadillas.En la Unidad de Niños Quemados, especialistas lograron salvarle la vida, pero le tuvieron que amputar sus dos piernitas. Estaban totalmente calcinadas. La mamá apenas llega a los treinta años y ya tiene siete hijos. Sus edades oscilan entre 16 y 2 años, además de Richeresleyder. Es analfabeta. El Cacique tiene 40 años y logró llegar a tercero de primaria. Pertenecen a la tribu Embera-Chamí.¿Negligencia, exceso de alcohol en la celebración o simple tragedia accidental doméstica? Nunca se sabrá ni importa. La verdadera tragedia es que, a pocas horas de Cali, exista un resguardo indígena totalmente abandonado por el Departamento, donde no existe luz eléctrica, ni agua potable, ni alcantarillado. Mucho menos escuela o posibilidades de progreso. Sus habitantes sufren de desnutrición, analfabetismo y la calidad de vida es absolutamente precaria.La Organización Indígena del Cauca acompaña el caso. Bienestar Familiar hace el seguimiento del bebé. La Fundación Caleñitos, con Michel Arévalo, un ángel de la guarda, su fundador y director, canaliza las ayudas para la alimentación, vestuario y transporte de Richer a sus monitoreos. Dolores Del Valle Vanegas, trabajadora del HUV, se ofreció como madrina. Lo tendrá a su cuidado con la anuencia del Cacique y su familia, de la OIC y de Bienestar Familiar. Así Elsy, su mamá, puede retornar tranquila al resguardo donde le esperan sus otros hijos y el Cacique.Largo camino le espera a Richeresneyder. Fisioterapias, prótesis, aprender a vivir sin sus piernas, que le fueron arrancadas antes de poder emprender la senda de la vida. Me cuenta Consuelo Bohórquez, trabajadora social de la Unidad de Quemados, que el niño-dios amputado es fuerte, alegre, comelón y risueño. Fundación Caleñitos recibe ayudas. Sus teléfonos son 313 3373594 y 312 2603610. El HUV se compromete a ayudarle en todo el proceso de rehabilitación, siempre y cuando no falte a los controles. A lo mejor la vida, rodeado como está de ángeles custodios, logre que Richer rompa este círculo negro de analfabetismo y pobreza, que estudie y sea el ejemplo de sus hermanos y familiares. Esta tragedia no será en vano si hace que este Departamento mire hacia el resguardo y le ofrezca la infraestructura necesaria para que sus habitantes puedan vivir dignamente. Así la pérdida de sus piernitas no quedará como anécdota diluida en las leyendas del resguardo y en la indiferencia departamental.P.D. Por favor, desatasquen al Sur. Nos quedamos atrapados sin salida.

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