Despego

Enero 03, 2017 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

“Así mazare busiminchano wia”. Buena vida en Arhuaco. Eso mismo les deseo. Y por Buena Vida entiendo Buen Viaje en este vuelo 2017 que todos acabamos de abordar. Ya decolamos y querámoslo o no vamos a estar juntos doce meses. Algunos se nos caerán, espero que sean pocos y que la mayoría aterricemos sanos y salvos el 31 dic a las 11:59 p.m.Como también dicen en Alcohólicos Anónimos, estamos todos en la misma balsa, si no nos agarramos fuerte pues naufragamos. Día tras día, si queremos y estamos unidos, podremos ir construyendo un viaje lleno de aventuras y experiencias enriquecedoras y poner de nuestra parte cuando se avecinen turbulencias, tormentas, vientos de cola, vacíos de aire, despresurización de la cabina y demás inconvenientes y amenazas que un viaje de doce meses pueda presentar.Ya estamos trepados y en el aire. Los aviones no dan reversa. Y este menos. Cumplirá sus doce escalas a como dé lugar, desafiando, pero en el aire, como dice Kavafys en su Itaca... “Lestrigones y ciclopes y airado Poseidón no te saldrán en el camino si piensas alto, si unas emociones escogidas te alimentan alma y cuerpo...”Nuestra vida es un viaje. Dura un instante en el cosmos. Como la luz de una luciérnaga que brilla un segundo y se nos va para siempre. No lo desperdiciemos en atesorar cosas materiales, ni perdamos estos instantes en odios ni rencores, en venganzas y ambiciones personales.Tratemos de ser amigos de nosotros mismos, para poder ser amigos de los que están a nuestro lado, ya sean familiares o extraños, compañeros de asiento o compañeros de viaje. No podemos dar lo que no tenemos y mal podremos seguir predicando perdón, amor y paz cuando no los poseemos en nuestro interior. Todos los propósitos se los lleva el viento cuando no salen de lo más profundo de cada uno.Recuerdo en una sesión de terapia individual en el South Miami Hospital, cuando estaba en tratamiento en recuperación a mi adicción y me encontraba próxima a salir, después de cuatro meses, palabras del terapista que al comienzo me rebelaron y llenaron de rabia (mi emoción preferida). “...Si quiere empezar una vida nueva, sin rencores ni odios, tiene que empezar por volverse amiga, conocer y querer a ese personaje que desconoce y repudia pero que vive con usted y se llama Aura Lucía... Sólo cuando la quiera y la acepte podrá empezar y querer a los demás”.Han pasado casi veinte años. Un aprendizaje difícil y doloroso. Una aceptación de yo-con-yo, con todas las carencias, las fragilidades, los arrebatos, los logros, poco a poco me fui volviendo amiga de mi misma.Y fui descubriendo un mundo que nunca había imaginado, ese mundo maravilloso del amor, de la amistad verdadera, del reconocer mis fallas y tratar de enmendarlas, de poder entregar a los demás algo propio, de mi misma. Ese viaje continúa .Cada veinticuatro horas.Por eso lo saco a colación en este artículo. Si queremos viajar estos doce meses en el 2017, unidos de la mano, démonos la mano de corazón, y si lo tenemos limpio y sincero, ese viaje será sanador.¡Desde lo más profundo de mi alma, les deseo que todos los hermanos colombianos viajemos con el corazón abierto y la mirada limpia, para conocernos mejor y seguir hacia adelante en el camino de la Paz!

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