De nuevo Palmaseca

Diciembre 07, 2010 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Pareciera como si este corregimiento estuviera destinado a sufrir, o visto de otra forma, a salir de su aislamiento, a través de su tragedia y su dolor. Porque así como ha estado olvidado y abandonado, como escribí en un artículo anterior, por las diferentes administraciones del municipio de Palmira e inclusive de su vecino más vigoroso: Rozo, ahora que la fuerza incontenible del agua se ha metido con los poderosos y los está cubriendo e inundando, léase Licorera, Deportivo Cali, Zona Franca, Aeropuerto, haciendas cañicultoras, etc., de pronto se opera el milagro, y a sus abandonados habitantes les ponen bolas, les arreglan las vías, les proporcionan salud, educación de calidad y recreación.Pareciera que una vez más “Dios escribiera derecho en renglones torcidos” como dice el popular refrán. Muchas veces es necesario.Pareciera como si fuera necesario que los poderosos se sacudan para que se den cuenta que a su alrededor existen seres humanos a los que jamás se habían dignado mirar, o percatarse de su existencia.No quiero decir con esto que me alegre de la tragedia que ha ocurrido en ese sector del Valle. Me duele, que el invierno esté destruyendo empresas y proyectos bandera del Departamento. Pero también veo que muchas de estas desgracias se hubieran podido evitar si en años anteriores se hubieran destinado más atención, presupuesto y trabajo a la infraestructura de jarillones, diques y construcciones preventivas. Para nadie es un secreto que la CVC hace varios años dejó de cumplir la misión para la que fue creada. Se convirtió en un fortín politiquero y el presupuesto lo desangran a diestra y siniestra sin que nadie haya podido evitar esta avalancha de componendas, prebendas y demás adjetivos similares. Gobernaciones anteriores, alcaldías de diversos municipios del Valle han despilfarrado a diestra y siniestra el dinero y el presupuesto en obras innecesarias y en compra de votos con contratos absurdos, en vez de haber administrado con honestidad, visión de futuro y liderazgo sus municipios y el mismo Departamento.No es hora de llorar por los caudales de los ríos derramados con furia sobre todo lo que encuentran a su paso, si no de pensar realmente qué tipo de gobernantes queremos para nuestro Departamento y para sus municipios. De seguir al ritmo que vamos, catástrofes peores llegarán, hasta convertir literalmente este Valle privilegiado en un verdadero valle de lágrimas, caos, inundaciones y sequías, derrumbes, carreteras inviables, desempleo, pobreza extrema y por ende más violencia y más inseguridad.Se llegó la hora cero. La hora de pensar en serio a Palmaseca. Sus habitantes. Su progreso. Su verdadera infraestructura. No más abandono para nuestro corregimiento estrella al que nadie le había parado bolas como dije al comienzo. Porque no tenían ningún derecho. Porque no existían. A ver si las Empresas afectadas, el Alcalde de Palmira y la Gobernación les solucionan de una vez por todas el presente y el futuro a esta región.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad