Caquismo, inequidad y aristocracia

Caquismo, inequidad y aristocracia

Septiembre 11, 2012 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Me robo estas palabras con las que Miguel Ángel Bastenier, uno de los periodistas más importantes de habla hispana, en la estupenda entrevista que le hace la revista Semana define el punto ciego de los colombianos para alcanzar una verdadera paz. Entrevista que nos deberíamos leer todos, hombres y mujeres, que deseamos llegar a la reconciliación y a vivir sin sangre.Bastenier afirma contundente algo que muchos sabemos pero nos hacemos los de la vista gorda. “Lo que no ha cambiado es la inequidad. Problema de toda América Latina, pero no en la magnitud de Colombia. Y las Farc son la excusa para todo. Sí, hay que acabar con las Farc, pero primero hay que modernizar a Colombia. Y la revolución es la modernización, que es la equidad y la democracia.En otro aparte, sostiene que ‘el Establecimiento’ colombiano es el que está integrado por menos personas más unidas en la defensa de sus propios intereses en el mundo entero. El ‘establecimiento colombiano’ es una élite.Verdades de a puño, que si no tenemos el valor de procesarlas en un acto honesto de introspección, y no estamos dispuestos a cambiar, jamás lograremos esa paz-nirvana que muchos esperan caiga del cielo como el maná en el desierto. Sin hacer nada. Sin sacrificar nada. Sin dejar sus propios intereses para mirar a los demás. La revolución y la paz son un logro colectivo que se adquiere sólo mediante el cambio individual e interior. Una acción interna. Como decía Gonzalo Arango, “la salida está hacia adentro”.Mientras sigamos viendo a los otros que no comparten nuestros intereses como ‘los enemigos’, mientras no rechacemos de plano las diatribas caudillistas y polarizantes que quieren más sangre para defender sus feudos, mientras no estemos dispuestos a colaborar de forma integra con la reparación a las víctimas y la restitución de tierras, jamás lograremos lo que ansiamos de dientes para afuera, porque esta empresa gigantesca es de todos.Mientras no cambiemos el lenguaje para calificar a los demás y sigamos tildando a los ‘enemigos’ de terroristas, fascinerosos, mal paridos ya sean de las Farc o del paramilitarismo, jamás nos estrecharemos las manos ni nos miraremos de frente. Colombia no está dividida entre ‘buenos y malos’. No se trata de que ‘el enemigo es el otro’. Todos los bandos, todas los partidos políticos han cometido barbaridades, desde los cortes de franela de godos contra liberales y visceversa, hasta masacres de campesinos por paramilitares financiados por empresarios, y guerrilleros campesinos embutidos de teorías marxistas que ni entienden ni les importan.Mientras no se logre disminuir la brecha económica, educativa y laboral de la mayoría de los colombianos, no se logrará nada. Mientras Colombia siga en manos de una minoría excluyente, egoísta y ciega, nada cambiará. Para finalizar vuelvo a citar a Bastenier , “Colombia es el único país, aparte de España, gobernado por españoles siempre. Desde Santander hasta la fecha. Los conozco a todos y son más españoles que yo”.‘Españoles’ criollos de ambos mandos que siguen enviando como carne de cañón al campesinado. Desde la famosa ‘Independencia’ que fue una guerra civil entre los españoles de allá y los de acá por quedarse con las riquezas, mientras los indígenas, esclavos y pobres eran obligados a matarse entre ellos. Seguimos dándole vueltas a la noria, pero arando sobre la sangre de nuestros hermanos.

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