Cali pasó el año

Cali pasó el año

Enero 07, 2014 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Ya se quemaron los muñecos de Año Vejo, se apagaron los inciensos y quedaron escritos las promesas y los propósitos. Las panzas atiborradas de pavos, ensaladas de papa, manjares de todas las clases son ahora blanco de escrutinio frente al espejo y la balanza. Se cumplió el ciclo del 13. Se inició el 14.Pienso en Cali. Pasó el año. La Administración de Rodrigo Guerrero y su equipo demostró con hechos lo que se puede lograr cuando no existe la corrupción, cuando los funcionarios son idóneos, cuando se trabaja con el propósito de servir y no de lucrarse con dineros públicos.Cesaron las ‘horribles noches’ y los días aciagos en que los ciudadanos veíamos impotentes cómo Cali se hundía en el fango de la corrupción, la anarquía, el caos, los desfalcos y las arbitrariedades.En la actualidad tenemos una ciudad limpia, con un tránsito organizado, sentimos el renacer del civismo. Eventos internacionales importantísimos han vuelto a poner la ciudad en la mira de inversionistas. La Cumbre del Pacífico. Los Juegos Mundiales, entre otros.La inseguridad y la intolerancia y violencia de las bandas juveniles, orquestadas por ‘bacrimes’ diversas, sigue siendo el lunar negro de la ciudad. Pareciera haberse salido de las manos de las autoridades. Este problema no se puede minimizar como muchas veces pretende el Secretario de Gobierno. El supuesto tráfico de armas en la ciudad tiene que afrontarse con determinación y valor. El desarme de la ciudadanía es una prioridad, así las FF.AA. se opongan. Comparto la tesis de que el desarme no es la única solución. Pero sí un importantísimo paso para disminuir esta violencia demencial.Tiene que planearse una estrategia integral que incluya educación, trabajo y salud. No valen solamente las medidas represivas. La solución no es llenar más las cárceles, verdaderos centros de corrupción y hacinamiento infrahumano.Respecto a la Feria que termina. Creo firmemente que la Cabalgata debe cancelarse definitivamente. Una foto a todo color en la primera página de un periódico nacional, mostrando a un jinete lleno de anillos, cadenas de oro, adornos de plata en el caballo corcoveante, nos da la imagen exacta de en lo que se convirtió este espectáculo. Y esto NO es Cali. A ver si el próximo año el Alcalde prohíbe semejante vergüenza.También pienso que desde ahora la ciudadanía debe empezar a barajar nombres de ciudadanos idóneos para cuando la Administración Guerrero termine. No nos durmamos en los laureles. Con gran dificultad hemos logrado rescatar la ciudad de las manos sucias de politiqueros de quinta, de oportunistas y rateros. Tenemos que organizarnos YA. Los que perdieron el botín no se resignan ni están con las manos quietas. Están sudorosas, nerviosas, en movimiento continuo para volver a llenarlas...Feliz 2014. Pero más que felicidad, que es puntual y momentánea, lo que deseo para Cali es solidaridad, tolerancia, equidad, trabajo conjunto y honestidad.Empecemos por reconocernos, dejar de habitar en dos ciudades que se excluyen, se culpan y no se identifican en nada.P.D. Emoción infinita de volver a ver la Copa de Cañaveralejo hasta las banderas. Sí se puede. La afición no había desaparecido. Estaba harta de maturrangas. Enhorabuena Alfredo Domínguez y su nuevo equipo. ¡Lo lograron!

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