Artesanos de la paz

Junio 10, 2014 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

¡Reconciliación Colombia! Una revista que salió la semana pasada y que es para leer, releer y tener siempre a mano. Una publicación que nos invita a conocer, región por región, de manera objetiva esa Colombia tan olvidada, y le da voz y rostro a los que han vivido en carne propia esta guerra demencial de ‘todos contra todos’.También nos permite conocer, región por región, lo que se está haciendo por parte de gobernaciones, alcaldías, institutos descentralizados, ONG, empresas privadas, universidades, medios de comunicación, al respecto, es decir, cómo están ayudando en el posconflicto, que es un hecho.En el Eje Cafetero existen 36 propuestas que podrían aplicarse en el resto del país. La Orinoquía se ha convertido prácticamente en un laboratorio de paz con 47 iniciativas de Ecopetrol en Tame, la Universidad del Amazonas, la Unidad de Víctimas Sena en Guaviare, el Comité Cívico de los DD.HH. del Meta, entre otros.En el Valle del Cauca tenemos Vallenpaz, Fundación Carvajal, Comfenalco Valle, Smurfit Kappa Cartón de Colombia, Arquidiócesis de Cali. Nariño cuenta con la Gobernación, la alcaldía de Tumaco, Ecopetrol. Cauca, con la Asociación de Cabildos Indígenas, Universidad del Cauca, Unión Europea.Tolima, Huila, Caquetá y Putumayo ya tienen 35 iniciativas apuntando a la Reconciliación. Antioquia y Chocó tienen 67 proyectos, entre ellos el Salón de Nunca Más, Pasos y Abrazos, Grupo Éxito, Asociación de Víctimas de Chigorodó, Bancolombia, Madres de la Candelaria, Diócesis de Quibdó, Concejo Comunitario de Curvaradó, Asociación de Afrocolombianos Desplazados.Además de testimonios de víctimas y pensamientos de líderes: “Aníbal Gaviria: la Reconciliación incumbe a todos y no solamente a quienes han sido afectados... Muchos deben examinar si su indiferencia ha contribuido a la violencia”. “Rodrigo Guerrero: todos hemos sido responsables, gobierno, sector privado, sector social e iglesias. Toda la sociedad colombiana tiene culpa y tenemos que comprometernos a resolverlo”.Si analizamos, la mayoría de los colombianos queremos la paz. No queremos más sangre inocente derramada, más falsos positivos, más reclutamientos forzosos, más desplazados. El Movimiento Reconciliación Colombia nos lleva a reflexionar. A darnos cuenta que podemos hacer realidad un país diferente de aquel en el que hemos vivido hasta ahora.Un país en el que quepamos todos, con nuestras diversas formas de pensar, con nuestras mezclas étnicas sin ningún tipo de segregación, con igualdad de oportunidades, donde las armas y las minas se conviertan en lápices, libros y notas musicales. Un país donde nos podamos dar la mano y mirar a los ojos.Como invitó el papa Francisco a Shimon Peres y a Mahmud Abbas, “a construir un diálogo sin temor”. “Que la memoria de las víctimas nos infunda el valor de la paz, la fuerza de perseverar en el diálogo a toda costa, la paciencia para tejer día a día el entramado cada vez más robusto de una convivencia respetuosa y pacífica”.¡Todavía tenemos cinco días para reflexionar! Todos, como dice Francisco, podemos convertirnos en “artesanos de la paz”.

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