¡Armitage!

¡Armitage!

Octubre 20, 2015 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Como afirmé la semana pasada en mi columna de El Espectador, mi voto será de ‘postconflicto’. Dejaré atrás polarización y partidismos. Aunque la verdad es que jamás he militado en ningún Partido. Siempre he tratado de escoger al candidato que según mi propio criterio me ha parecido más idóneo.Este domingo lo haré por Maurice Armitage para alcalde -Independiente-, Christian Garcés para gobernador –Conservador-, Juanita Cataño para Asamblea -Centro Democrático- y Sardi de Lima para Concejo -Cambio Radical-.Armitage me gusta porque lo conozco. Honesto, emprendedor, sin ataduras. Un ser humano de bandera, con una vocación de servicio inigualable y que tiene incrustada en su alma la Responsabilidad Social.Me gustan sus propuestas. Lograr una Alcaldía eficiente, que no tenga pereza, que se vuelque a las comunas. Convencido de que “en este país nos tenemos que reconciliar todos. Por eso he recibido las adhesiones de todos los partidos: Alianza Verde, Cambio Radical, Centro Democrático, liberales, conservadores, independientes, con la excepción de Milton Castrillón, quien me pidió una Secretaría de primer orden para apoyarme” (me recuerda la exigencia de Miguel Yusti a Apolinar Salcedo y ya sabemos los resultados...).“Los caleños tenemos que volcarnos a generar empleo. En Cali se acuestan 180 mil personas con una comida diaria. Tenemos que facilitarle a la gente que monte sus negocios pequeños. El gran cambio social que podemos dar los caleños es con una Alcaldía más distributiva y volcada a lo social...”.Juanita Cataño me parece una joven con suficientes agallas para cantar verdades de a puño. Es rebelde, impetuosa, cree en su Departamento y será una voz importante en la Asamblea del Valle.Christian Garcés no está untado de ninguna mermelada, ni repartirá mermelada. Conoce a fondo el Valle y no es nuevo en las lides políticas. Ha realizado una campaña digna, sin promesas de repartijas.El Valle no se merece una candidata que está siendo investigada. Poca ética. O ninguna.Sardi De Lima sería un concejal de primera. Es un honor para la ciudad que haya entrado a la contienda, simplemente por el deseo de servir a su comunidad y controlar el desmadre clientelista que se apoderó de esta Institución desde hace años, y se convirtió en un botín de prebendas y beneficios propios.Les deseo suerte en las urnas. Ojalá el escrutinio no esté amañado como en contiendas anteriores. Ojo en las mesas de votación y durante el conteo de votos. Allí son las trapisondas. Acuérdense de la frase “el que escruta, elige” y no sería la primera vez que se roban las elecciones en Cali ni El Valle.Juguémonosla toda por este Departamento tan lejos de la Nación y tan cerca del clientelismo, y por Cali, nuestra ciudad, que ya empezó a salir del oscurantismo con la administración de Rodrigo Guerrero. Ni un paso atrás. ¡Nuestra meta es ir encontrando a diario un nuevo y limpio amanecer!***PD. Salgamos el domingo con entusiasmo, con alegría “así llueva, truene o relampaguee”. ¡Depende de cada uno de nosotros que siga saliendo el sol!

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