‘Al interior de una gota de sangre’

‘Al interior de una gota de sangre’

Octubre 09, 2017 - 11:40 p.m. Por: Aura Lucía Mera

Leo ‘Viaje al interior de una gota de sangre’, el escalofriante libro de Daniel Ferreira, escritor santandereano y ganador de varios premios. No sé si está invitado a la Feria Internacional del Libro a Cali. Me revuelca el alma.

Su novela es la realidad macabra de lo que han vivido miles y miles de campesinos anónimos, habitantes de veredas que ni siquiera figuran en el mapa de nuestra geografía, abandonados durante siglos por el Estado, cuando celebran ajenos a todo, con alegría y festones, la fiesta de su pueblo, con coronación de reina, comilona y baile y de repente, un grupo de encapuchados irrumpe en la plaza y comienza la carnicería sin fin, asesinando a sangre fría hombres mujeres y niños bajo la premisa de ser cómplices de la guerrilla.

Un libro implacable. Sin adornos literarios. Sobrio. La sangre, el horror y la demencia criminal son sus protagonistas. Lo más trágico es que estos episodios han sido el pan nuestro de cada día de nuestra historia reciente, sin que los que vivimos en las ciudades grandes nos enteremos o nos interesemos... son simples titulares de periódicos o de noticieros. Pasamos a otros temas, a otras noticias y seguimos nuestras vidas tan campantes.

Esos seres anónimos, esas muertes, esos cadáveres podridos al sol o hinchados bajando por los ríos no son nuestros. Son ‘parte del conflicto’, de ese conflicto abstracto que miramos de lejos e indiferentes y que no incomoda nuestro diario vivir, lleno de compromisos sociales, juntas directivas, viajes, visitas a almacenes para aumentar el guardarropas.

En cambio reaccionamos con ira, odio, resentimiento y argumentos absurdos cuando se toca en los altos estratos el tema de la paz del perdón, de la reconciliación, de la reintegración y aceptación de los antiguos alzados en armas a la contienda política. Pareciera que una víbora ponzoñosa nos picara en el sistema emocional y atacamos cualquier argumento que este a favor de estos intentos.

Saco a colación el tema porque la matanza de los campesinos en Tumaco y el ataque de la Policía a la Comisión verificadora es inadmisible. Existen pruebas contundentes que señalan que los autores fueron policías. Ojalá se establezca pronto la responsabilidad.

Estamos regresando a esas épocas salvajes de falsos positivos. De matanzas anunciadas sin que las Fuerzas del Estado hicieran nada. Estamos de nuevo endilgando la culpa a los que no participaron, con falsas verdades, o mentiras virtuales. Azuzando de nuevo el odio, lo único en lo que somos profesionales.

¿Qué hay detrás de esto? ¿De nuevo el paramilitarismo con la complicidad de los ‘agentes’ del orden? ¿Alguna fuerza o movimiento político implicado por debajo de cuerda? ¿Dónde está el Estado, las promesas, los compromisos? ¿Estamos reviviendo la consigna “a sangre y fuego” tan conocida y practicada? ¿Qué terror interno tienen los que se oponen feroces a la JEP? ¿Acaso temen que se “se les van a entrar al rancho” y no podrán esconderse más?

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Posdata:
Felicitaciones a la Universidad Javeriana que se la está jugando a fondo por la Paz. Ayer lunes se iniciaron los foros donde participarán víctimas, facilitadores del proceso y excombatientes. ¡Esa es la actitud, lo demás es demencia!

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