A propósito de Palestina

A propósito de Palestina

Diciembre 03, 2012 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Creo que la noticia más importante de los últimos años es que la Organización de Naciones Unidas haya aprobado el ingreso de Palestina como Estado Observador, con 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones. El mundo estaba en mora de hacerlo. Naturalmente Estados Unidos votó en contra. Mal ejemplo para la democracia y la paz mundial. Pero no podríamos imaginar que lo haría de otra manera. Sigue abonando terreno en sus principios egoístas, que no ven el conjunto sino intereses particulares e inventan enemigos donde no los hay.Palestina merece respeto. Palestina no está conformada por una banda de terroristas como nos han querido vender los medios ‘made in USA’. Para el imaginario colectivo, los palestinos son gente atrasada, llena de rencores y odios que busca exterminarnos a todos. Es la gran mentira que nos han dicho desde que se creo el Estado de Israel.Me tomo el derecho de citar apartes del discurso pronunciado por Yitzhak Frankenthal, presidente del Foro de las Familias Israelíes, conformado por padres que han perdido a sus hijos víctimas del terrorismo. Él mismo perdió a su hijo de 19 años, Arik, asesinado por terroristas de Hamas. Este discurso lo pronuncio el 27 de julio de 2002 ante la residencia de primer ministro Ariel Sharon.“Es contrario a la moral matar mujeres y niños inocentes, israelíes o palestinos. Es igualmente contrario a la moral dominar a otra nación y llevarla a perder su propia humanidad. Cuando una nación no sabe fijar sus límites, llegará tarde o temprano a aplicar medidas contrarias en contra de su propio pueblo. Habíamos perdido nuestros principios morales mucho antes de los atentados suicidas. El punto de ruptura fue cuando comenzamos a dominar a otra nación”.“A mi hijo Arik lo mataron, siendo soldado, combatientes palestinos que creían en el fundamento moral de su lucha contra la ocupación. A mi hijo Arik no lo mataron por ser judío, sino porque formaba parte de esta nación que ocupa el territorio de otra. Por mucho que me gustaría hacerlo, no puedo decir que los palestinos son responsables de la muerte de mi hijo. Es sobre nosotros, los israelíes, sobre quienes recae la culpa, a causa de la ocupación. Quienquiera rehúse tener en cuenta esta terrible verdad nos llevará, a fin de cuentas, a la destrucción”.“Los palestinos no quieren matar judíos ni expulsarnos. Somos nosotros los que no queremos hacer la paz con ellos. Somos nosotros quienes persistimos en mantenerlos bajo nuestra ocupación. La responsabilidad recae enteramente sobre nosotros. No tengo intención de absolver a los palestinos ni justificar los ataques contra civiles israelíes. No se pueden encontrar excusas para ningún ataque contra civiles. Pero, como fuerza de ocupación, somos nosotros quienes pisoteamos la dignidad humana, asfixiamos la libertad de los palestinos y empujamos a una nación a la locura de estos actos desesperados”. Estos apartes los tome del libro ‘El perfume de nuestra tierra’ escrito por la periodista Kenize Mourad. No se trata de tomar partido. Se trata de oír una voz respetable, quien a pesar de perder su único hijo tuvo el valor de fundar el Foro de las Familias israelíes que han perdido sus hijos en esta guerra absurda. Se trata de que reflexionemos hasta qué punto en circunstancias tan diferentes, nosotros, los colombianos ‘de bien’, no habremos marcado la pauta con nuestras políticas y actitudes, a ser los responsables de esta guerra fratricida nuestra que lleva 50 años. Hasta que punto “los bandidos y forajidos guerrilleros” tienen toda la culpa y nosotros, ‘los otros’, somos mansas ovejas.Por el momento, felicito a la ONU. Al fin tuvo el valor de afrontar esta decisión. Ojalá algún día reine la paz entre estos dos Estados. Podrían convivir, complementarse, respetarse y quererse.

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