A propósito de guerras sucias

Agosto 16, 2011 - 12:00 a.m. Por: Aura Lucía Mera

Como dice muy bien Nelson Garcés Vernaza en carta enviada a mi colega y amiga Beatriz López, una cosa es saber de antemano que la puja por la alcaldía de Cali y la gobernación del Valle, léase botines preciosos codiciados por aspirantes de todos los pelambres, desata las guerras más sucias, las calumnias más vergonzosas y las agresiones más repudiables. No en vano un abanico de desconocidos o amanuenses, o lacayos de políticos innombrables, cuestionados por la Justicia, otros todavía no por falta de pruebas, pero que todos saben cuáles son y dónde están, están en carrera, a empujones, zancadillas y manotazos tratando de llegar a la meta.Esto no es una carrera pensando en el progreso de Cali ni en el departamento del Valle. Esto es una carrera de perros hambrientos para apoderarse del mejor pedazo de carne. Esto, ya lo hemos comprobado caleños y vallecaucanos del montón, es la maratón de una jauría desbocada para agarrar el botín, no perderlo, y seguirse repartiendo el dinero público.Pero, y me refiero a mi amiga de muchos años, Beatriz López, esta vez se desfasó con su columna. No sé si por mal informada, o influenciada por alguien. Prefiero creer que es mala la información, porque Beatriz siempre ha demostrado independencia de pensamiento. Pero es la segunda vez que le sucede. La primera fue respecto al posible nombramiento de la doctora Gloria Lucía Escalante como gerente de Emcali, de quien se refirió en términos poco respetuosos y carentes de veracidad. Gloria Lucía Escalante es una ejecutiva de bandera, que la ciudad debería enorgullecerse de contar con ella en cualquier puesto directivo. Su hoja de vida impoluta. Su honestidad a rajatabla, la sitúan fuera de cualquier cuestionamiento.Ahora Beatriz pone en la misma olla de micos a Rodrigo Guerrero con los demás aspirantes. Si algo tiene en su haber el exalcalde es su absoluta entrega, de toda una vida, por las causas sociales. Su alcaldía fue la mejor que hemos tenido en muchos años, y su trabajo desinteresado, tanto en la Fundación Carvajal, como en Vallenpaz, lo sitúan en sitio privilegiado como líder que sí se entrega en cuerpo y alma para que los menos favorecidos por esta sociedad inequitativa, traqueta, egoista y discriminadora tengan la esperanza, y logren una vida más digna y más productiva.No es cierto que esté inhabilitado para contratar. No es cierto que participó en nada de Termoemcali cuando esta entidad se empezó a torcer. Su hoja de vida es intachable. Su experiencia de años de trajinar con el pueblo raso, sin otro interés que el cívismo, lo hacen el mejor garante de que como alcalde no se robarán un solo peso de las arcas municipales. De que las ratas de alcantarilla no podrán volver a salir de ronda. De que acabará la corrupción y que esta ciudad que empezó un nuevo latir, seguirá un ritmo de progreso, bienestar y desarrollo.Por eso la guerra sucia, que será peor a medida que pasen los días. Porque los lobos hambrientos no podrán acercarse a mordisquear la despensa. Porque no habrá mas oportunidad para ellos, de contratos falsos, de amarres con concejales amarrados. Porque los barrerán a escobaso limpio para que la Alcaldía quede limpia por fuera y por dentro.Si los caleños tuviéramos un gramo de materia gris, nos uniríamos como una piña en torno a Rodrigo Guerrero. Ojalá lo hagamos. Pero mientras tanto, querida Beatriz, no te vuelvas a equivocar y no metas a gente intachable en otros costales. O por lo menos, rectifica, cuando te equivoques o te informen mal. Te lo digo con el cariño y la honestidad que siempre ha ligado nuestra amistad.

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