“Vengan y vean”

“Vengan y vean”

Enero 14, 2018 - 06:15 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Por: monseñor José Alejandro Castaño Arbeláez, obispo de Cartago

Ninguna invitación de Jesús es vacía ni inoportuna, menos intrascendente. Es única y definitiva, en nada se parece a tantas que nos hacen durante la vida cuando son oportunistas y algunas perversas.

Pienso en el afán de tantos charlatanes y vocingleros que nos invitan a encontrar la felicidad, el descanso del alma ni mucho menos la Paz del espíritu. ¡Terminamos defraudados!

A aquellos discípulos que se encontraban entusiasmados como lo mayoría de las muchedumbres, que se sentían atraídos por sus milagros y sus enseñanzas, el Señor les invita: vengan y vean.

No debieron encontrar muchos lujos ni cajas con caudales ni joyas perecederas ni nada parecido: no dice el Evangelio qué cosas materiales les entusiasmaron porque nada de esto tenía el predicador de Galilea que hablaba y vivía como ningún otro.

Atraían sus palabras, sus gestos, su misericordia, su pobreza, su desprendimiento.

En una sola palabra: ¡La simplicidad de su ser! Y de ello se enamoraron quienes fueron a Él siguiendo su invitación con tanta pasión que invitan a otros a seguirle también .

Jesucristo, el gran regalo del Padre a toda la Humanidad, conmueve y convence más que cualquier diletantista de ayer y de hoy, esos que pululan en la política en las grandes empresas en los emporios de la vanidad y la vaciedad.

Vayamos decididos a ver donde vive y que hace Jesús hoy y sentiremos el deseo de quedarnos con El.

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