“Un hombre tenía dos hijos...”

Septiembre 25, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

Jesús acude de nuevo a la figura de dos hijos para caracterizar las actitudes de dos tipos de personas ante el Reino que Él anuncia e instaura. Así lo hizo también, por ejemplo, en la parábola del ‘Hijo pródigo’.Pero aquí no sabemos propiamente si es el mayor o el menor el que hace la voluntad del padre; sólo se nos muestra que lo esencial está en hacer, en cumplir con lo que Dios quiere de nosotros, sin contentarse en responder “sí” o “no”. En resumen, ante el Padre de los cielos lo que cuenta no son las primeras respuestas, sino las actitudes profundas y definitivas. Jesús lo dice sin ambages, de forma incluso escandalosa: “Antes que ustedes, van a entrar en el Reino de Dios los pecadores públicos y las prostitutas”. Y esto, porque aquellos y aquellas sí se dejaron interpelar por el mensaje de Juan el Bautista y ajustaron su vida al camino de justicia que él invitaba a tomar.Es una enseñanza plenamente coherente con otros pasajes evangélicos, por ejemplo, cuando el Maestro dice: “No todo el que me diga ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial” y con el otro dicho (‘logion’) de Jesús: “No he venido a buscar a los sanos, sino a los enfermos” y también: “Habrá más alegría en el cielo por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión”.Todo hombre tiene pues la posibilidad de enmienda, de comenzar a hacer la voluntad del Padre en su vida y esto será, en últimas, lo que le abra el camino del cielo. Nunca es tarde, pero hemos de comenzar ya.

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