Si tu hermano hace algo malo

Si tu hermano hace algo malo

Septiembre 04, 2011 - 12:00 a.m. Por: Arquidiócesis de Cali

“Si tu hermano comete un pecado, corrígelo a solas” (Mt 18,15 ss. El contexto del Evangelio es el amor que siempre busca la salvación de la persona, por ello empieza por un llamado fraterno personal. Si no resulta, es importante tener en cuenta a quienes podrían ayudarlo. Pero además sugiere el Evangelio la comunidad. Si no hace caso, debe asumirse como separado o alejado.La corrección cristiana está presidida por el amor que busca la salvación de la persona. Por ello cuando me doy cuenta del pecado de mi hermano, es un llamado para un apostolado. Debo pues empezar por la oración por la persona porque Dios es el que convierte y salva. También tengo en cuenta mi testimonio, ya es un mensaje de que creo en lo que aconsejo. Y empezar por la discreción afectuosa: “A solas entre los dos”.¿Quién más puede ayudarlo? Los allegados o cercanos y la comunidad. Siempre con la oración (que tiene una eficacia especial ”porque se reúnen en nombre del Señor”, Mt 18,19-20), el testimonio y la corrección amable. Ante el rechazo, la separación y el alejamiento, se sigue pensando como Dios, la salvación. Es la oveja extraviada que el Señor sigue buscando con la ilusión de encontrarla (Lc 15). Dios es el Padre misericordioso que llama y que espera. A mayor lejanía más preocupación porque así es el Padre amoroso.Nos queda fácil interpretar este Evangelio diciendo que si no hace caso ya no nos importa. Si amamos de verdad, tenemos la preocupación de un papá o una mamá cuyo hijo o hija “vive mal”. Lo que logró santa Mónica con su hijo San Agustín nos ayuda a entender. Que no nos falte pues la oración en primer lugar, luego el testimonio y después el consejo o corrección. De no hacerlo tendremos una responsabilidad ante Dios (Ez 33,8-10).

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